¿Cuántos somos ya?

31 de mayo de 2012

Never let you go. {81}




|| Chaz || 

- Uh, qué rebeldes –dijo Julia con sarcasmo.

Yo sólo reí mientras le daba un sorbo a mi leche. Ella me miró y me sonrió. Le devolví la sonrisa y ella me guiñó un ojo. No sé por qué hacia eso. ¿Quería provocarme? ¿Ponerme de los nervios? ¿Enloquecerme? 

Me ponía nervioso hiciera lo que hiciera. Cada gesto, cada mirada, cada palabra hacia mí. Le quería, le quería muchísimo. Y lo único que ahora deseaba era que los demás desaparecieran para poder decirle todo lo que sentía y poder besar aquellos labios tan perfectos que, minutos antes iban a ser totalmente míos.

- Cállate, subnormala –le pidió ___ .
- ¿Qué haces aún en pijama? –le preguntó Lucas a ___ , acababa de llegar.
- No tenía ganas de vestirme, chaval –le respondió mientras le daba un mordisco a su galleta.
- Con la boca llena no se habla, cerda –le regañó Julia.
- Cómeme un pie –contestó ella.
- Vaya dos –negué con la cabeza.
- Pues termina de desayunar y te vistes, hoy vamos a ir un sitio muy guay –le avisó Lucas mientras se hacía un café.
- ¿A dónde? –preguntó ésta con curiosidad.
- A uno, ya verás.

Éste le guiñó un ojo y ___ le sonrió. Justin sólo dirigió la vista a su vaso de leche con el ceño fruncido. Aparte de estar incómodo ante esa situación, empezaba a ponerse celoso. Creo que habría una posible discusión entre la pareja si Lucas seguía “coqueteándole” a ___ .

Pasados unos minutos, nos levantamos todos de la mesa. ___ faltaba por vestirse, así que todos menos Justin le esperamos en el sofá mientras veíamos la televisión.


|| ___ ||

Subí a mi habitación acompañada de Justin. En todo el desayuno lo había notado raro. Muy raro, por así decirlo. Cuando llegamos a nuestro cuarto, cogí la ropa y me encerré en el baño. Me vestí así http://www.polyvore.com/cgi/set?id=49411147&.locale=es. Cuando salí, Justin estaba mirando su móvil. Le miré con las cejas arrugadas y me senté a su lado.

- ¿Pasa algo? –le pregunté.
- No, nada –dijo secamente sin despegar la mirada de la pantalla.

Se desconectó de Twitter y se guardó el móvil en el bolsillo. Se levantó, cogió una gorra y unas gafas y caminó hacia la puerta de la habitación sin ni siquiera esperarme.

- ¡Eh! –le llamé mientras me ponía de pie. Él paró- ¿Qué te pasa, Jus?
- He dicho que no me pasa nada –espetó esta vez mirándome.
- ¿Sí, y por qué estás tan borde? –él se marchaba sin responderme. Di un paso hacia delante y le cogí del brazo para impedir que se fuera- Respóndeme.
- Pregúntaselo a tu Lucas, él es guay –se zafó de mi brazo con un brusco movimiento y me dejó ahí plantada como una idiota.

Corrí hacia él, pero había sido más rápido y ya estaba en el piso de abajo con los demás. Me quedé plantada en la escalera mirándolo con confusión. Él se puso la gorra y me miró desde lejos. Chaz le dijo algo y rápidamente borró la seriedad de su rostro y lo substituyó por una sonrisa. Falso.

Bajé las escaleras mientras me apartaba el pelo de la cara y apretaba los dientes y los puños de la rabia. ¿Qué mierda le pasaba a Justin? ¿Estaba ya con sus putos ataques de celos? Ya lo era cuando sólo teníamos una bonita amistad, o sea que en una relación no me lo quiero ni imaginar. Pero supongo que hay una primera vez para todo, y esta era una de esas veces para los ataques de celos de Justin. Julia era la única que me había esperado para salir. Al ponerme a su lado me miró mal, supongo que por haber interrumpido el beso, pero al ver que yo no le miraba y ni siquiera cambiaba la expresión de mala leche de mi rostro, ella pasó un brazo por mis hombros.

- ¿Qué ocurre? –me preguntó.
- Justin –al ver que estábamos cerca del coche y que los chicos nos esperaban para que entráramos  me callé- Luego te cuento.

Ella asintió y corrió hacia Chaz, quién le abrió la puerta. Caminé hacia ponerme al lado de Justin, el cual ni me miraba. Cerré los ojos para tratar de no gritarle alguna sandez de las mías. Me abrió la puerta y me hizo pasar. Ante todo no perdía las buenas costumbres. Me senté y él hizo lo mismo a mi lado. Pronto el coche se puso en marcha. Lucas condujo hacia las afueras del pueblo, pero no muy lejos.

- Te gustará –dijo mirándome a través del retrovisor.

Le sonreí como pude, ya que no tenía ganas de hacerlo. Él arrugó la frente.

- ¿Pasa algo? –preguntó.
- No, nada –le hice saber.

Él asintió y miré a Justin, el cual jugaba con la pelusa que tenía como llavero de su pantalón. Me lo quedé mirando un rato, hasta que éste giró la cabeza para mirarme. Tenía la mirada apagada, triste. Saqué la blackberry y le mandé un mensaje que decía lo siguiente: No entiendo por qué estás así. ¿Y qué tiene que ver Lucas con esto? Le sonó el móvil y todos le miraron. Todos menos yo, ya que sabía lo que era. Al abrir el mensaje me miró y dirigió la vista a su teléfono. Creo que esto ya es suficientemente penoso como para tratar de arreglarlo vía mensaje. Lo hablamos luego, me llegó de él. Le miré confusa.

- ¿Qué? –susurré confusa arrugando las cejas.
- Lo hablamos luego –espetó.

Me crucé de brazos y suspiré irritada. Me mataba estar así con Justin. Jamás habíamos tenido una discusión estando de novios. Aparte de porque no hemos estado mucho juntos, no se nos presentaba la ocasión.
Al rato, Lucas aparcó el coche delante de un edificio donde el letrero ya dejaba claro que era una tienda de música. De instrumentos, mejor dicho.

- Aquí es –anunció Lucas quitándose el cinturón.

Él y su hermana salieron del coche y pronto lo hicimos nosotros. Chaz se fue al lado de Justin, y Adriana y Julia se quedaron al mío. Esta última me abrazó por los hombros y me besó la mejilla.

- ¿Es grave? –preguntó refiriéndose a lo mío con Justin.
- Ni siquiera sé qué le pasa –me encogí de hombros y ella apartó los brazos de estos.
- Pase lo que pase lo solucionaréis –dijo Adriana.

Le sonreí y al segundo tuve a Lucas a mi lado. Bieber y Somers iban delante de nosotras, y cuando Lucas se me acercó, Justin giró la cabeza para mirarme. Pero al ver quién tenía como compañero se volvió a girar para mirar a Chaz.

- ¿Qué le pasa a Justin? –preguntó.
- Ni idea –me volví a encoger de hombros.
- Bueno, ¿entramos? –propuso cuando ya estábamos delante de la puerta automática de cristal.

Asentí con la cabeza y dimos todos un paso a la vez. La puerta se abrió y entramos. Nada más ver el interior de la tienda me quedé parada. Una preciosa guitarra captó mi atención.

- Hola, buenos días –nos saludó una chica de unos veintidós años.
- Hola, ¿es verdad que durante esta semana se podían probar los instrumentos? –preguntó Lucas.
- Sí –respondió- Pero es una hora por día.
- Vale, gracias –él me cogió de la muñeca y me llevó hacia dónde estaba la guitarra que tanto me había gustado.

Miré hacia donde estaba Justin. Casi en la otra punta de la tienda. Dirigí la mirada hacia Lucas. Éste estaba cogiendo la guitarra y dándomela.

- Ya sé qué le pasa a Justin –dijo mientras nos sentábamos en un pequeño banquito.
- ¿Qué? –me colgué el cinturón de la guitarra en el hombro y el instrumento me lo acomodé en el regazo.
- Está celoso de mí –abrí los ojos como platos- Sí, esta mañana cuando he “coqueteado” contigo.
- Pero no has coqueteado conmigo –repetí.
- Soy un tío, comprendo a Justin. Y sé que para él, lo que he hecho contigo esta mañana ha sido coquetear.
- Ya, ¿y qué pasa? –pregunté.
- Que sé cómo hacer para que deje sus celos de lado.
- Es muy orgulloso –le hice saber.
- Lo sé, os parecéis mucho en eso –soltamos los dos unas carcajadas y miré de reojo hacia Biebs al notar su mirada clavada en mí.


|| Justin ||

- ¿Ves? ¡Si es que no para de tontear con ella! –le dije a Chaz.
- Tío, que te emparanollas mucho.
- Que no, que no –insistí- Que este tío quiere algo con ___ , y encima ella se deja.
- ¿Cómo va a querer algo con ella, bro? Que tiene veinte años y ___ quince.
- No aparenta la edad que tiene y lo sabes –me refería a ___ .
- Pero que tiene novia –eso no impedía nada.
- ¿Y qué pasa? ¿Cuántos chicos hay que intentan algo con otras chicas mientras están con su novia? –pregunté retóricamente- Muchos, Chaz, muchos.
- Lucas no es de esos.
- ¿Y tú que sabes? No lo conoces.
- Mira, Justin –me señaló con el dedo índice- No sé por qué te pones celoso, ___ nunca intentaría nada con Lucas. ¿Él sí? Bueno, pues ya se dará cuenta que está perdiendo el tiempo. Pareces tonto, colega –prosiguió- ___ sólo tiene ojos para ti y nadie más, y ahora estás haciendo el paripé del año por esta tontería. Ves ahí –señaló a ___ - y dile que eres un maldito celoso, que la amas, y que sabes de sobras que Lucas no se interpondrá en la relación.

Después de haberme soltado el sermón de la montaña, suspiró. Jamás había visto ni oído a Chaz así. No es que sea un mujeriego, ni nada; pero nunca le había creído soltar tantas palabras que no fueran tacos por su boca.

- Se me acaba de olvidar el discurso, así que no te lo volveré a repetir –dijo de brazos cruzados- Ya sabes lo que tienes que hacer.

Suspiré.

Mi orgullo era mucho más grande que yo. Pero las ganas de ir hacia ___ y pedirle perdón eran todavía mucho más grandes. Caminé hacia ella, y cuando apenas faltaba menos de un metro por acercarme hacia donde estaba, ésta empezó a tocar las notas de una melodía. Se equivocó en una y rió junto a Lucas. Julia y Adriana ya estaban ahí, y Chaz no tardó en ponerse al lado de su niña. Me coloqué detrás de ellos, pero ___ me podía ver tranquilamente.

- ¿Te acuerdas de la letra, no? –le preguntó Lucas.
- Claro idiota, si la escribí yo –le respondió esta riendo.

¿Cómo? ¿___ ha escrito una canción y yo ni lo sabía? ¡Lo sabía él antes que yo! No puede ser, no. Ahora estaba enfadado y con razón. Julia me miró y me sonrió.

- La canción es en español, pero si quieres te paso ahora la letra en inglés –me susurró. Al parecer no quería que se enterara ___ .

La miré confundido y asentí con la cabeza. Ella sacó su móvil y miró unos documentos, al segundo, el mío sonó. Black and White (Blanco y negro). Ese era el título de la canción. Me leí las primeras estrofas mientras esperaba a que ella afinara completamente la guitarra. Cuando de su garganta salieron las primeras palabras dejé el móvil de banda. Me había dado tiempo a leérmela toda y a emocionarme aunque sea sólo un poco. Ella terminaría de hacerlo con la música.

- Sé que faltaron razones
Sé que sobraron motivos
Contigo porque me matas
Y ahora sin ti ya no vivo…

Tú dices blanco, yo digo negro
Tú dices voy, yo digo vengo
Miro la vida en color, y tú en blanco y negro…

Dicen que el amor es suficiente
pero no tengo el valor de hacerle frente
Tú eres quién me hace llorar
pero sólo tú me puedes consolar.

Te regalo mi amor, te regalo mi vida
–la poca gente que había en la tienda se fue acercando, haciendo un círculo alrededor de ella.
A pesar del dolor eres tú quién me inspira 
No somos perfectos, sólo polos opuestos
Te amo con fuerza te odio a momentos…
Te regalo mi amor, te regalo mi vida
Te regalaré el sol siempre que me lo pidas
No somos perfectos, sólo polos opuestos
Mientras sea junto a ti siempre lo intentaría
Y que no daría?

Me odias, me quieres. Siempre a contracorriente
Te llevo en mi mente desesperadamente
por más que te busco
Eres tú quién me encuentra

Dicen que el amor es suficiente
pero no tengo el valor de hacerle frente
Tú eres quién me hace llorar
pero sólo tú me puedes consolar.

Te regalo mi amor, te regalo mi vida
A pesar del dolor eres tú quién me inspira
No somos perfectos, sólo polos opuestos
Te amo con fuerza, te odio a momentos
Te regalo mi amor, te regalo mi vida
–la empleada que hoy turnaba, se acercó y acabó escuchando la música que tocaba mi novia, como el resto de las personas.
Te regalaré el sol siempre que me lo pidas
No somos perfectos, sólo polos opuestos
Mientras sea junto a ti siempre lo intentaría
¿Y que no daría?
Si eres mi mundo,
si con tus manos curas mis heridas, que no daría
Si sólo a tu lado puedo llorar
y reír al sentir tus caricias.
Te regalo mi amor, te regalo mi vida.
A pesar del dolor, eres tú quién me inspira
No somos perfectos sólo polos opuestos
Te amo con fuerza, te odio a momentos.
Te regalo mi amor, te regalo mi vida
Te regalaré el sol siempre que me lo pidas
No somos perfectos, sólo polos opuestos
Mientras sea junto a ti siempre lo intentaría
¿Y que no daría?
–dejó de tocar y el local se llenó de aplausos.

Ella se descolgó la guitarra y se levantó para dejarla en su sitio de antes. Se volvió a sentar y notó mi mirada en ella. Frunció los labios y sonrió tímidamente. Julia y Adriana corrieron hacia ella y le chocaron los cinco como signo de que la canción les había gustado. Volví a mirar la letra que me había pasado Julia. ¿La había compuesto para mí?

Lucas dijo que nos teníamos que ir, ya que era la hora de comer. Salimos de la tienda, pero antes, la dependienta paró a ___ . La esperamos fuera y Lucas se me puso a mi lado.

- Creo que no tienes por qué estar celoso de mí.
- Ahora me he dado cuenta –dije frunciendo los labios- Sé que ves a ___ como una hermana.
- Pero a mí no me lo tienes que decir, al fin y al cabo yo no soy tu novia –soltamos unas carcajadas- Tienes que estar orgulloso de ___ . Tiene mucho talento.
- Sí, lo sé –dije asintiendo con la cabeza- Cuando estábamos los dos en Atlanta, Usher le ofreció mil veces que entrara en su discográfica.
- ¿En serio?
- Sí –respondí- Pero ella se negaba porque decía que ese no era su mundo.
- Qué idiota –Lucas chasqueó la lengua.
- Un poco –reímos- Oye, ¿la canción…
- La ha compuesto ella, sí –me respondió.
- ¿Ella sola? –pregunté anonadado.
- Sí –sonrió- Y es para ti.

Alcé las cejas. No me podía creer que ella haya escrito una canción así sola, y encima dedicada a mí. ¿Se puede ser más perfecta en este mundo? No, ya lo creo que no. Y encima yo como un idiota tratándola mal. Todo por culpa de mis putos celos. Me emparanollo demasiado, cuando sé de sobras que ___ sólo tiene ojos para mí.

- Tarda mucho, ¿no? –pregunté con impaciencia por pedirle perdón.
- ¿Qué le está diciendo a ___ ? –preguntó Adriana.
- Ni idea –contestamos todos a la vez.

De pronto la puerta se abrió y apareció ella con una sonrisa en el rostro. Se echó el flequillo hacia atrás y giró un poco la cabeza para despedirse por última vez de la dependienta. Al llegar hacia donde estábamos nosotros, se metió las manos en los bolsillos y me miró. Le sonreí levemente y ella cambió la dirección de su mirada. Me sentía terriblemente mal.

- ¿Qué quería? –preguntó Julia.
- Me estaba preguntando si la canción era mía y tal –respondió casi con indiferencia.
- Es muy bonita –dijo Chaz.
- Gracias –contestó ésta con una sonrisa.
- ¿Nos vamos ya? –preguntó retóricamente Adriana- Tengo hambre.
- Sí, quiero darme una ducha. Hace calor –comentó ___ .

Caminamos todos hacia el coche y nos sentamos en el mismo orden de antes. Esta vez el vehículo quedó en silencio. ___ se dedicaba a mirar las puntas abiertas de su cabello. Yo no hacia nada más que darle vueltas a mi cabeza sobre cómo apartar mi orgullo y pensar una buena manera de disculparme con ella. No quería estar así. Y menos si es por mis malditos celos. Llegamos a casa de los abuelos de Lucas y Adriana y lo primero que hicimos fue comer, ya que la mesa ya estaba puesta. Media hora más tarde terminamos y ayudamos a Ana a recogerlo todo.

- Esta tarde podríamos ir a la granja –propuso Adriana.
- ¿Granja? –preguntó ___ .
- Sí, a cinco minutos de aquí hay una granja –informó Lucas.
- ¿Es vuestra?
- Sí –respondió- Hay gallinas, conejos y al lado un establo con caballos.
- Yeah –dijeron todos a la vez.
- Iremos a eso de las cinco –avisó Lucas- No está muy lejos de aquí, pero hace calor para ir ahora.
- Pues de mientras iré a ducharme -___ se levantó del sofá y subió las escaleras.

La perdí de vista y cuando dirigí la vista a los chicos, éstos me miraban impacientes. Comprendí el mensaje que querían transmitirme sus miradas y me levanté precipitadamente. Acción que hizo que los pantalones se me bajaran un poco más de lo que ya estaban y, que por tanto, tuviera que subírmelos. Corrí escaleras arriba deseando que ___ quisiera hablar conmigo después del paripé que le monté anteriormente en la habitación. Cuando llegué, ésta estaba entrando al baño, pero cuando oyó mis pasos se detuvo.

- ¿Podemos hablar? –le pregunté.
- Ahora voy ha ducharme, ¿puedes esperar?
- No, no puedo –dije acercándome a ella- Lo siento.
- ¿Sentirlo por qué? –se estaba haciendo la tonta.
- Por ser un jodido celoso de mierda –ella dejó la toalla en la cómoda que había a su lado- Me he comportado como un idiota, y todo eso sin motivo. Pero entiéndeme, ver que a tu chica le coquetea un pavo cinco años más grande que tú, con más músculos, más guapo…, tengo miedo de que me substituyas por él, por que me cambies por otro… -pero ésta me interrumpió cogiéndome de la nuca para acercarme a ella y así juntar nuestros labios.
- ¿Cómo puedes ser tan idiota, eh? –preguntó retóricamente- Sabes que yo sólo tengo ojos para ti. ¿Qué te hace pensar que te voy a cambiar por Lucas?
- No lo sé –la volví a besar con frenesí, casi con desesperación- Sólo espero que me perdones.
- También tienes que perdonarme a mí, a veces parece que sí tonteo con Lucas.
- No, no lo haces –le abracé por la cintura- Son mis celos, ¿de acuerdo? Me monto mis historias en menos de cinco minutos, joder.
- Tranquilo, ¿vale? –me acarició la mejilla y sonrió- Sabes que te quiero.
- Y sabes que yo a ti más –volvimos a juntar nuestros labios, pero ésta vez por un poco más de tiempo.
- Voy a ducharme, ¿de acuerdo? –se separó de mí.

Ella entró en el baño y yo salí de la habitación corriendo para decirles a los chicos que lo había arreglado todo con ___ , pero mi sorpresa fue verlos a todos en el pasillo. Me los quedé mirando y ellos sonrieron como si nunca hubiesen roto nunca un plato.

- ¿Ya estáis bien? –preguntó Chaz.
- Yeah man –dije a lo Usher. Los dos chocamos los cinco y reímos.

***

Habíamos pasado toda la tarde en la granja. Chaz y Julia se calleron dos veces en el suelo y chafaron dos huevos, así que se llenaron todo el pantalón de yemas. No les importó mucho. A ___ empezaron a perseguirle tres o cuatro gallinas durante quince minutos. No podíamos para de reír. Hasta que cogió y se subió a un pequeño árbol que había por ahí. Yo intenté subirme a uno de los caballos, peor siempre acababa colgado de éstos al revés. Hicimos muchas fotos, muchas. Algunas de ellas las colgamos a Twitter. Cuando llegamos lo primero que hicimos fue ducharnos, ya que estábamos sudados y acalorados. Cenamos y, en pijama mismo, fuimos al jardín a tomar el aire.

- Como no se me quite la mancha del pantalón será por tu culpa –le amenazó Julia a Chaz.
- Sí, ahora la culpa la tengo yo –respondió él con sarcasmo.
- ¡Tú me tiraste al suelo!
- Pero me caí contigo para que no fueras la única pringada con huevo chafado en el pantalón –dijo riendo- Eso me lo tienes que agradecer.

Ella le miró y enarcó una ceja mientras se cruzaba de brazos.

- Hoy duermes en el suelo.
- ¿Qué? ¡Sí, hombre! –se quejó Chaz.
- Tranqui, hacemos un intercambio –habló Adriana- Que Lucas duerma con Julia, y yo duermo con Chaz.
- Y una mierda –dijo Julia abrazando a Chaz.
- MÍRALOS QUÉ MONOS ELLOS –dijo ___ apareciendo con una lata de Coca-Cola.

Ella no había bajado con nosotros porque se estaba duchando. Había sido la última.
Se sentó a mi lado con las piernas cruzadas y me sonrió.

- ¿Quieres? –me ofreció de su bebida.

Asentí con la cabeza y cogí la lata. Le di un sorbo y se la pasé. Ella bebió y la dejó en el hueco que había entre sus piernas.

- Y bien, ¿qué me he perdido? –preguntó ésta.
- Chaz y Julia están saliendo, por eso les has visto tan acaramelados –bromeó Lucas.
- ¡¿CÓMO?! ¡¿Y NO ME LO CUENTAS, SO APANFLINÁ’?! –gritó ___ .
- Eh, que es broma –dijo Julia con indiferencia- Que Lucas lo hace por joder.
- Bueno, es normal que se lo haya creído –hablé yo. Todos me miraron- Es que parecéis novios.

Chaz bajó un poco la cabeza por vergüenza, pero en el fondo estaba sonriendo. Julia, en cambio, se le veía tensa, quizá un poco avergonzada, pero en el fondo estaba igual que su acompañante. Los dos disfrutaban este momento aunque no lo dijeran.

- Lo estáis deseando –habló ___ .

Ellos se miraron de reojo y sonrieron. El amor entre la pareja caldeaba el ambiente. ___ se acercó a mi oído y me susurró algo. Al acto nos levantamos.

- Lucas, Adriana –les llamé- ¿nos ayudáis a buscar una cosa?
- Id vosotros –dijo la hermana con pasotismo- Estamos bien aquí.
- Es que nosotros dos no lo podremos encontrar –dijo ___ fuertemente mientras le guiñaba un ojo.

Adriana miró a su amiga confundida, y luego miró a Chaz y a Julia, los cuales hablaban en voz baja sin ni siquiera mirarse a la cara. Julia hacía circulitos en el césped mientras que Chaz se iba acomodando el pelo. Los chicos se levantaron rápidamente al comprender el mensaje y dejamos a los tortolitos solos.


|| Julia ||

- Se han ido –dije al levantar la vista del suelo- Serán mierdosos.
- Mejor, más tranquilos –comentó Chaz estirándose.
- ¿Tienes sueño? –pregunté al ver que había bostezado después de estirarse.
- Sí pero no –reí.
- ¿Sí pero no?
- Sí tengo sueño, pero no quiero dormir porque eso implicaría no poder verte hasta que despertara.

Fui esbozando una sonrisa lentamente. Cada día que hablaba con él vía Twitter, Facebook o cualquier red social, me daba cuenta que quizá sí es verdad aquello de que la gente se puede enamorar sin conocerse. Es el mismo caso que cuando me convertí en belieber. Ahora que conozco a Justin…, no sé, me gusta muchísimo, pero ¿amar? Amar sólo amo a una persona. Y es a Chaz.

- ¿Por qué eres tan tierno? –le pregunté.
- Me gusta ser tierno con las chicas –dijo encogiéndose de hombros.
- O sea que eso se lo dices a cualquiera –estaba empezando a ponerme celosa.
- Sólo a las especiales –me apartó un mechón de pelo que se había escapado de mi coleta- Y sí, tú eres una de ellas.
- Siento que cuando estoy contigo el tiempo se me pasa rápido –le susurré.
- Eso es que lo disfrutas.
- Sí –murmuré.
- Lo mismo me pasa contigo –sonrió- Sé que quizá lo ves muy precipitado, tal vez algo alocado, pero siento que me estoy enamorando de ti. Que te conozco desde siempre, que… no sé. Que eres mi mitad.
- No quiero arriesgarme contigo, Chaz –él arrugó las cejas- No sé aún del todo qué es lo que siento por ti. No lo sé. No sé si es simplemente atracción, o es amor de verdad. Pero no quiero enamorarme de ti.
- ¿Por qué? –preguntó asustado.
- Porque después nos tendremos que separar y ahí será cuando definitivamente muera.
- Céntrate en la historia de Justin y ___ –me pidió- Se conocen hace tres meses. Y desde el primer momento tuvieron un flechazo. No lo admitían y por lo tanto, dos meses después, justo cuando se tienen que separar, se declaran y empiezan a salir. Un mes más tarde siguen igual o más unidos que desde un principio.
- ¿Qué me quieres decir con eso? –le cuestioné confundida.
- Que la distancia no hará que dejemos de querernos; y que ahora que tenemos la suerte de saber al cien por cien lo que sentimos, creo que tenemos que aprovecharlo.
- Cuando dices que tenemos que aprovecharlo, ¿te refieres a….
- Julia, sal conmigo –dijo así de repente.

Me sentía abrumada, me daría un síncope en un abrir y cerrar de ojos. Notaba como todo me daba vueltas y el corazón empezaba a marcar sus latidos como si de martillazos en mi cabeza se tratara. Tenía miedo de abrir la boca por si empezaba a balbucear como una idiota.

- ¿Julia? –preguntó Chaz al ver que no respondía.
- Sí.
- ¿Sí qué?
- Que sí, que quiero ser tu novia.

Él sonrió y acercó mi rostro al suyo cogiéndome de la nuca muy delicadamente. Al notar sus labios presionando los míos…, no sé. Me sentí tan bien. Tan liberada. Estaba viviendo un sueño.

- Vayamos ya a dormir –dijo Chaz.
- Sí –acepté.

Se levantó del suelo y me tendió la mano para ayudarme a ponerme de pie. Entrelazó los dedos con los míos y los miré con incredulidad. ¿Quién iba a decirme a mí que estaría haciendo esto con él? 

___________

Siento haber tardado en publicar. La verdad es que ahora no escribo tan rápido y con tanta facilidad que como antes. Así que si tardo mucho en subir, entendedlo. Aparte, ahora llegan los exámenes finales y, aunque no sea mucho de sacar buenas notas, debo esforzarme. ¿Sabíais que Justin ha hecho un concierto gratuito en Oslo? Bien, pues en ese concierto ha presentado su nuevo single All Around The World. Aquí os lo dejo para que lo escuchéis.


¿Os gusta? A mí me encanta, la verdad. No paro de escucharla. Bueno, quiero dar las gracias por los comentarios. He alucinado, la verdad. ¿52? Sois fabulosas, de verdad. Y respecto a la 'crítica' del Sr. Gonzalez...., nada que objetar, después responderé el comentario. Aunque dudo mucho que se vuelva a pasar después de lo que le habéis dicho JAJAJAJAJA. Me he llegado a reír muchísimo con los comentarios. ¡Besos a todas!

Respuestas del capítulo 78:
J U L I A: Si tengo que ir respondiendo comentario por comentario mi respuesta sería un KSJDFGAKSDJFHASD. Apenas se te entiende, chica JAJAJAJAJA. Por aquí muchas piensan que estás loca y que te tienen miedo por si te adelantan en comentar. JAJAJAJAJAJA me meo con eso. Te quierelo.
Me haces Grande: Nunca comentes antes que Julia si quieres vivir muchos años, en serio. Está muy loca. JAJAJAJAJA. La verdad es que yo también me imaginaba la cara de Chaz y me reía. ¡Besos!
@SmokingDreams: Pues me gusta tu nuevo nombre. Encantada de conocerte, Srta. Me encanta. JAJAJAJAJAJA.
RUBIA:): Awww. JAJAJAJA. Un beso, bonita.
LULI♥: Simplemente hay gente que se le da bien ciertas cosas, y a mí se me da bien esto. Quizá sea muy exigente conmigo misma a la hora de escribir y por eso pienso que no tengo inspiración cuando un capítulo no cumple los requisitos que yo esperaba. Besos, cielo.
Alejandra:): Me siento violada, dice JAJAJAJAJAJAJA. Me meo. Me alegro que te haya gustado, niña perver. ¡Un besito!
Sol: ¿Puedo decirte que cada vez que veo un comentario tuyo me río sola? JAJAJAJAJAJAJAJAJA en serio. Cada día me sorprendes más. Estás muy loca. Y si no entiendes palabras me las preguntas por Facebook, ¿vale? Y que sepas que me encanta que estés convirtiendo a todas tus amigas en mis lectoras. Un besito, cariño.
CarolLokiJB: Tú y el escapi, vaya vicio, coño. JAJAJA. Un beso, cerda.
BELEN LLANOS: ¡Gracias!
Cris: OH, LA PRIMERA VEZ QUE ME ENTERO QUE TE DAN EL LIMIT EN TUITAH. AJAJAJAJAJA. Es que no te veo muy viciada, la verdad. Recuerdo cuando me dieron el primer limit. Me sentí una puta viciada, no sé. Cosas mías, suda. JAJAJAJAJA. Me alegro que te haya gustado. Un beso.
*-* ~Consue~ *-*: ADORO TUS COMENTARIOS. No puedo responderte palabra por palabra porque es muy largo, pero así en resumen... ME CASO CON TUS COMENTARIOS, JODER. AJAJAJAJAJA. Y sí, a mi también me pegó la canción del flan JAJAJAJAJA. ¡Besos!
JustinAndMirandaForeverAndEver: Awwww. Muchas gracias, mi niña. Un beso, te quiero.
NiNu♥: AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAWWWWWWWWWWWW. Mi amooooor, que bonita que eres, joder. Si es que te quiero, amiga cibernética, te quiero mucho. Gracias por comentar, siempre espero los tuyos. ¡Beeeeeesos!

Respuestas del capítulo 79:
RUBIA:): Yo estaba cagadita de miedo cuando lo escribía JAJAJA. Besos, bonita.
Solcy ☼: JAJAJAJA. ¿Ahí no se dice la palabra chorrada? Bf, qué raro. A mí me suena tan normal esa palabra, no sé. ¡Besos!
BELEN LLANOS: A MÍ SE ME ABRE Y SE ME CIERRA LA PUERTA DEL ARMARIO SOLA, TÍA. Qué miedo da dormir en mi habitación, en serio. ¡Besos!
Ana: Pues imagíname a mí, que estaba escribiéndolo de noche. ¡Besos!
Cris: Se nota que no estás inspirada. Normalmente tus comentarios suelen ser súper largos. En fin, que a partir de ahora haré más capítulos de miedo porque sé que te dan miedo MUAHAHAHAHAHAoc. Dw. JAJAJAJAJA. ¡besos!
JustinAndMirandaForeverAndEver: Awww. Qué cute que eres. ¡Besos!
Judiit: ¡PSICOSIS! LO SABÍA JASKDGHASJDAD. Mientras escribía pensaba en ese título, pero no estaba segura si se llamaba así, y como me daba palo buscar... pues. JAJAJAJA. Ya ves, vagancia a tope. Y sí, te  ha quedado bastante largo el comentario. Me sorprendes cada día más :} Y tranqui, no respondía coments porque daba vagancia. A partir de ahora no creo que haga más capítulos sin responderos. ¡Besos!
Alejandra:): Un paro cardíaco, dice. JAJAJA. Besos!
deвora ♥: Me alegro que te haya encantado, guapa. Besos!
@SmokingDreams: Te encantan porque soy awesome y lo sabes (? JAJAJAJA, no, no. ¡BESOS!
Me haces Grande: AJAJAJAJAJA, pues me sentiré importante, entonces. Y de momento no te ducharás con Justin, guarrila JAJAJAJA. Besos!
Sol: JAJAJAJAJAJAJA RE CONTRA CAGONA AJAJAJAJAJAJAJA ME MEO AJAJAJAJAJAJA :') AISH.
Blue Shoes: Exageradeishooooon JAJAJAJAJA. ¡Besos!
J U L I A: DIOS, QUÉ PUTO ATAQUE TE ENTRA, CHACHA. AJAJAJAJAJAJAJAJA. ME MEO, EN SERIO. ¿Éste era el capítulo que no parabas de leerte? Ah, y el otro. JAJAJAJAJAJAJA. El del casi beso. xddddddd. Me meo. En fin, que no te respondo todos los comentarios porque son paridas tuyas y paso. ¡Te quiereeeeeelo!
♥Monii♥: JAJAJA, tranquila, no eres la única que pasó miedo con este capítulo. ¡Besos, amor!
LULI♥: A mí también me gustan los libros o las películas de miedo. El problema es que después me obsesiono y lo paso mal. Y Julia comenta muchas veces porque le da un ataque, hija. Es la esposa de Chaz y le dan ataques, es así, JAJAJAJA. ¡Besos!
Miracles: JAJAJAJA, me alegro que te haya gustado. ¡Besos!
CarolLokiJB: Joder, qué cosas más raras te pasan a ti. A mí se me abre y se me cierra la puerta de la habitación sola. Así, como dato. JAJAJAJA. ¡Besos!
Liza Lombardo: Al principio me quedé '¿quién es ésta?'. Después me acordé JAJAJAJ. Aish, ya quiero leerla. Bye :)
NiNu♥: Julia pegó la canción del Puddi a mucha gente. Más de una comentó que se la había pegado JAJAJAJA. ¡besos!


Respuestas del capítulo 80:
J U L I A: RELAJAAAAAATE, SHIQUILLA. JAJAJAJAJAJAJAJA. No me imagino el ataque que te habrá entrado con este capítulo. Bueno, ya me lo imagino, la verdad JAJAJAJA. Y si tengo 52 comentarios es porque soy  súper awesome y porque la mitad son tuyos JAJAJAJAJA. Te amo.
Alejandra:): Awwww tortuga amorosa, dice. JAJAJAJA. Me encanta. ¡Besos!
Judiit: Joder, pues a ver si te quitan el castigo pronto, que quiero que subas capítulo ya. Y sí, Julia se revoluciona mucho últimamente JAJAJA.
deвora ♥: Me alegro que te haya encantado, cielo. Y sí, no sé cómo no le da algo a Julia. Parece que esté poseída.
LULI♥: Creo que la única loca de la novela somos Julia y yo. JAJAJA. Y llevaba dos capítulos sin responder comentarios porque no tenía ganas y porque había prisas. ¡Besos!
RUBIA:): JAJAJAJAJA yo también me meo con ella. Siempre se supera con los comentarios JAJAJA. Me alegro que te haya gustado el capítulo. ¡Besos!
Blue Shoes: JAJAJAJAJA la parte del tsunami no la conocía JAJAJA. ¡Un beso, bonita!
Sr.González: Acepto críticas tanto buenas como malas, y si fuese reconstructiva lo agradecería, pero la tuya no está incluida en ninguna etiqueta de las que he nombrado anteriormente. No sé quién es más repulsivo, la que escribe por pasión o el que se dedica a comentar tonterías en blogs. ¿Acaso es tu labor ir leyendo novelas? No lo sé, tampoco me interesa. Pero que tú, precisamente tú, me digas que ésta novela es repulsiva, no va ha hacer que deje de escribir. Y si quieres ir de crítico te aconsejo escribir bien; 'alguien' no lleva acento. Te insultaría como lo has hecho tú, pero no quiero rebajarme a tu nivel. Sería muy vulgar de mi parte. Att: "Srta. Vega".
Cris. C: Gracias por defenderme, cariño. Pero la verdad es que no me he tomado muy enserio el comentario de esta persona. Ya ves que no le he hecho mucho caso y he seguido publicando, tanto porque a mí me gusta hacerlo, como para vosotras. Gracias de nuevo.
BELEN LLANOS: No mueras, cielo. JAJAJA. Aquí tienes el capítulo, entonces.
Cris: JAJAJAJAJA. Lo de me enervo me ha matado JAJAJAJAJA. Que me meo, coño. Tú te reirás sola por esa parte del capítulo, pero yo estoy riéndome por 'me enervo' JAJAJAJAJAJAJ DGHASAHJDASKDJAHSDK ES QUE ME HACE MUCHA GRACIA AJAJJAJAJJAA. ¡Te quiereeeeeeeeelo!
Me haces Grande: Gracias por defenderme, cielo. Me ha hecho mucha gracia lo que le has dicho JAJAJA. Me encanta que te guste, buuuapa. ¡Un beso!
@SmokingDreams: No, Christian no, Chaz. JAJAJAJA. Te ha contestado Julia, y todo. Stalkea los comentarios, la capulla JAJAJA. ¡Besos, bonita!
Veronica: Sí, creo que te vi en algunos comentarios, pero de eso ya hace mucho tiempo. No sé, no estoy segura. Es que comenta mucha gente e.e JAJAJA me ha matado el final. No, seguro que no eres perra AJJAJAJA.
Liza Lombardo: BUAAAAAAAAAAA. Yo después me leí todo el capítulo y cuando llegué a la parte esa que te gustó me quedé: LA FUUUUCK, NUNCA ME HARÁ ESO EN LA VIDA REAL. Voy a correr en círculos. ¡TE QUIERO!
Anónimo: ¡Gracias!
Solcy ☼: WOWOWOW. Solcy se me vuelve rebelde. JAJAJA. ¡Besos!
Sol: JAJAJA, bueno, hago el cuestionario: 
1-ME VOY A VIOLAR A JUSIN ALGUN DIA ¿NO?: Supongo. JAJAJAJA.
2-¿POR Q MIERDA JULIA Y CHAZ NO SE BESAN MAS?: ¡En este se besan!
3-¿CUANDO VAS A SUBIR MAS CAPIULOS?: Cuando los escriba, dah.
4-¿SABIAS Q AMO TU NOVELA?: SIIII, LO SABÍA.
5-PORFIS ¿PODES SUBIR MAS CAPITULOS PRONO? IGUAL SI NO PODES EN ESOS DIAS PORFIS ¿PODES SUBIR PARA ESTE FIDE Q VIENE ?: ¿Capítulos prono? Alomejor te refieres a porno, no sé. JAJAJA. De momento no habrá ninguno porno. Y alomejor este finde no subo, tengo exámenes.
¡Besos!
Anónimo: AAAAAAAAAAAWWW, MI AMOOOOOR. ¿YO SOY TU ÍDOLA? PAFAVOOOOOOH QUE ALGUIEN ME COJA QUE ME VOY A MORIR DE AMOOOOOOOR AJJAJAJAJAJAJJAJAJA. Más tierno lo que dijiste, de verdad. ahjasgdahsgdajsd CSM TE AAAAAMO WASHO (? AJAJAJAJA. Besos!
Violee ¡!: Cuando tenga tiempo de pasarme juro que te comento y te digo qué tal está, ¿sí? Besos.
Alicia: No, no me inspiro en Julia, la verdad JAJAJAJA. Me inspiro en la música, más que nada. Jjajaja, y me alegro que te haya gustado. Un beso.
Ana: Quizá con el tiempo y con ganas escribas bien. Yo antes odiaba hacerlo, cuando me mandaban una redacción mandaba a la mierda a todos los profesores. Pero pasado un tiempo me empezó a gustar, y mira, tengo un blog xdd. Un beso, bonita. Por cierto, adoro el final del comentario :}
NiNu♥: JAJAJAJAJAJAJ LO DE BLOGGER ME MATÓ. Sí, no sé ni cómo no le banean la cuenta de tanto comentar JAJAJAJAJA. Y es extraño que no comentes en mayúsculas Ö BRUJERÍA AJAJJA. ¡Besos, princesa!
Cami: ¡Gracias!
♥Monii♥: Gracias, te quiero :}
Angela: Gracias, cielo. Un beso.
Noe: ¡Gracias, mi niña! Un besazo.

28 de mayo de 2012

Never let you go. {80}




|| Justin ||

- ¿Mi amor? –le pregunté dándole un toque en el hombro- ¿Estás viva o te ha dado un paro cardiaco?

Esta reaccionó.

- Llama a Kenny, a los bomberos, a la armada, a quién sea –pidió- Pero sácame de aquí.
- Oye, que eso es según mis abuelos –habló Lucas- Pero ya sabes, están muy mayores y se les va mucho la flapa.
- Yo no duermo aquí ni loca –insistió ___ - Duermo en el coche si hace falta, pero aquí no duermo.
- ___ , en serio –le pedí acariciándole- No hay fantasmas ni nada. Ya has oído a Lucas, sus abuelos están mayores.

Sabía de sobras que estaba asustada y que esto sólo era una broma pesada de Adriana y de su hermano, pero era muy divertido verla así.

- No me importa, Justin –insistió- No pienso dormir en esta puta habitación.
- Vamos, no seas melodramática, tampoco da tanto miedo –trató de hacerse la dura Julia.
- Habló la que ha estado enlapada a Chaz durante toda la historia –le chinchó su amiga.
- Pero yo no estoy montando el show del año como lo estás haciendo tú ahora.
- Que te pires, Julia –le sacó el dedo del medio- Sabes que no me van nada estos temas de miedo.
- ¿Y para qué preguntas?
- Pues para ver si me puedo quedar tranquila mientras duermo, cazurra.
- Bueno, bueno –detuvo Lucas la discusión- ___ (tu nombre), no te creas para nada la historia; me la contaba mi abuelo cuando tenía seis años para asustarme.
- Pues cada vez que venimos aquí a pasar las vacaciones oigo cosas raras por la noche –habló Adriana.
- ¡VES! –gritó ___ incorporándose en la cama y haciendo que yo cayera entre el hueco de sus piernas, en el colchón- ¡Adriana dice que los oye!
- Ay, amor –apoyé la cabeza en su vientre, boca bajo y le di un beso en el estomago para después dejar el rostro de lado- Que no pasa nada, que voy ha estar contigo.
- Míralo que majo es –dijo Adriana- Estate tranquila, ___ . Cuando cojas el sueño no te despertará nadie, te conozco.
- Eso espero –dijo esta suspirando y metiendo sus manos por dentro de mi camiseta y haciéndome un masaje- Tienes la espalda fría –me dijo riendo.
- Ya –le acompañé a las risas.
- Biebs, ¿has visto donde tienes la cabeza? –me preguntó Chaz.
- ¿Dónde? –le seguí el royo pesadamente. Sabía de sobras que haría un comentario tonto.
- En el ‘yatusabeh’ de tu novia.
- Tiene la cabeza en mi vientre, no en mi ‘yatusabeh’ –me defendió ___ .
- Listo, que eres un listo –le molesté sacándole la lengua.
- Bueno, vale –se hizo el ofendido.

Justo entró Ana, la abuela de Lucas y Adriana.

- Chicos, iros ya a dormir –pidió- Es tarde.
- De acuerdo –respondimos.

Salió de la habitación y nos dejó solos. Nos despedimos y nos deseamos buenas noches. Minutos más tarde estábamos ___ y yo solos en la misma posición.

- Chaz es un cerdo –dije riendo.
- Y tú también buscas las posiciones más correctas –me ‘regañó’.
- ¿No te gusta como estoy? –pregunté haciendo pucheritos.
- Sí, tonto, sí –contestó sonriendo.

Apoyé las manos en el colchón e incliné el cuerpo hacia ella para poder llegar mejor a su boca. Cuando noté nuestros labios suficientemente cerca, hinqué los codos y dejé caer mi cuerpo en el suyo, pero sin hacerle daño. Unimos nuestros labios y estos, en el desesperado rencuentro, batallaron hasta que nuestros pulmones pedían oxígeno. 

Una vez que volvimos a recobrar el aire, cosa que nos llevó menos de unos segundos, nuestras bocas volvieron a ajuntarse. ___ rodeó mi cuello con sus brazos, haciendo que mi anatomía se juntara todavía más con la suya. Incluso podía notar el latido de su corazón en mi pecho. Llevé mis manos a su cintura y la masajeé. La frenesí y la euforia se apoderaron de mi cuerpo, produciéndome una mayor sensación de perder el control con ella. Poco a poco el beso fue intensificándose más y más. ___ rodeó mi cintura con sus piernas, produciéndome placenteros escalofríos recorrer mi cuerpo. Besé sus labios con fuerza, pero sin llegar a hacerle daño. Gimió en mis labios, haciendo que el grado de excitación en mí aumentara. Sonó un portazo a lo lejos y ___ se separó bruscamente de mí.

- ¿Qué pasa? –pregunté frunciendo el ceño y confundido a la vez.
- He oído un portazo –susurró.
- Serán Diego y Ana –le informé para luego volver a inclinarme a ella y besar sus labios.
- No, no –ella se separó de mí- Ha sonado del otro lado.
- Pues serán Lucas y Adriana –retomé mi objetivo: besarla de nuevo. Pero ella volvió a apartarme poniendo las manos en mi pecho- ¿Qué?
- La habitación de Lucas y Adriana está justo a nuestro lado; el portazo ha sonado como si fuese a lo lejos –yo arrugué las cejas- Tengo miedo.
- ___ , eso de Anastasia ha sido una broma de los chicos. No existe ninguna niña, ningún fantasma, ningún incendio, no existe nada –le hice saber- Simplemente se han inventado la historia porque saben de sobras que tú te cagas fácilmente con estas cosas.

Suspiró.

- Pues qué bonito –dijo con sarcasmo- Vaya amigos tengo.
- Todo ha sido una broma de los chicos –le repetí para tranquilizarle mientras le acariciaba el pelo.

Ella volvió a suspirar.

- En ese caso… -dudó en seguir con la oración- ¿Apagamos la luz y dormimos?

Quizás le había incomodado el momento que anteriormente habíamos presenciado. No sé qué pensó de mí. Alomejor piensa que yo sólo me quiero aprovechar de ella, que lo único que me importa es conseguir sexo con ella y ya. Pero no, no es así. Sé que nos ido un poco del tema, que quizás hayamos elevado un poco el tono de aquél simple beso, pero creo que estas cosas suelen pasar.

___ se levantó de la cama y caminó hacia donde estaba el interruptor de la luz, justo detrás de la puerta. Con paso rápido al ver que la habitación estaba ya a oscuras, corrió hacia la cama. Se acomodó el cojín y dejó caer su cuerpo en el colchón mientras soltaba un gran suspiro. Quedó mirando hacia mí y me besó la nariz.

- ___ –le susurré.
- ¿Sí?
- Quiero que sepas que yo no tengo nada de prisa.
-¿Prisa para qué?
- Ya sabes… -me daba vergüenza decirlo-… para eso.
- ¿Para hacer el amor?
- Sí.
- Ya lo sé, Jus –me acarició el pelo- Yo tampoco tengo prisa.
- Es que creí que lo de antes te había molestado.
- No, no –dijo rápidamente- Aparte, yo ya sabía que ni tú ni yo queríamos llegar hasta tal punto.
- Sólo perdóname si piensas que a veces me quiero aprovechar de ti. Nunca lo haría.
- Shh –me hizo callar- Nunca pensaría eso, Justin. Además, llevamos poco más de un mes.
- Es muy pronto.
- Exacto –concluyó.
- Te amo, ¿sabías?
- Lo sabía, sí –besó mis labios- Y yo también te amo.

Se acomodó en mi pecho como anoche había hecho y cerramos los ojos para entrelazar un bonito sueño juntos.

***


|| ___ ||

Estaba muerta de sed y no sabía si levantarme a beber un vaso de agua o quedarme en la cama hasta que al menos Ana o Diego se despertaran. En parte no quería ir a la cocina porque me daba pánico pasar por el pasillo de los cuadros de miedo. Sé que la historia esa de Anastasia era una broma para asustarme, pero al fin y al cabo, siendo cierta o falsa, lo han conseguido. Me han asustado. Me armé de valor y pisé el suelo frío. Miré atrás de nuevo y Justin seguía dormido. Me levanté completamente y caminé por el pasillo muerta de miedo. Por suerte no se oía nada. 
Estaba todo en silencio. Bajé corriendo las escaleras mientras rezaba que no chirriara ninguna. Pero mis oraciones fueron en vano, todos y cada uno de los escalones chirriaron tras mis pisadas. Con el corazón a cien me metí en la cocina. No encendí la luz ya que a través de la ventana el reflejo de la luna iluminaba todo lo necesario para saber dónde pisaba o dónde no. Abrí un pequeño armario y saqué un vaso de cristal. Lo dejé encima de la encimera y di dos pasos, donde me encontré con la nevera. La abrí y saqué la jarra de agua fría. Vertí el líquido en el vaso y guardé el agua. Cogí el vaso y me lo llevé a los labios para dar un pequeño sorbo. Me apoyé en la encimera y bebí de nuevo. Apenas había bebido un cuarto del total de agua que había en el pequeño vaso. Los sorbos eran realmente pequeños. Todo bien hasta que por desgracia se chocó una paloma, un cuervo, un lo que sea contra la ventana, produciendo que soltara el vaso y cayera al suelo, estrellándose contra la lisa y fría superficie y romperse en mil pedazos. Me llevé una mano al pecho y me agaché con el cuerpo temblando al suelo para recoger los pedacitos de cristal.

- ¿___ ? –escuché como una voz que en aquél momento no logré identificar me llamaba.

Del susto caí al suelo, apoyando la mano justo en la zona donde más cristalitos habían. Solté un alarido de dolor y rápidamente saqué la mano de ahí. El presente que segundos antes me había llamado se agachó y pude verle el rostro. Era Justin. Me ayudó a levantarme y en menos de cinco segundos la luz de la cocina había sido encendida por los chicos.

- ¿Qué ha pasado? –preguntó Julia acercándose a mí.

Iba descalza, y justamente iba a pisar todos los cristales ahora manchados de mi sangre, así que Chaz le cogió del brazo y le hizo retroceder antes de que ella se cortara también.

Justin, preocupado por mí, me cogió de la cintura y suavemente me dejó encima de la encimera. Adriana cogió una escoba y barrió los pedazos de cristal. Julia cogió un trapo y limpió la sangre del suelo, que era bastante.

- ¿Te duele mucho? –me preguntó él con el rostro serio y cogiendo mi muñeca para examinar la herida.
- Sí –contesté mientras luchaba con el nudo que se me estaba formando en la garganta.
- ¿Qué pasa? –cuestionó Lucas que acababa de llegar.

Al ver el trapo lleno de sangre que ahora Julia estaba lavando, a su hermana barriendo aún algunos trozos de cristal que habían sido esparcidos por el resto de la cocina, y a Chaz ayudando a Julia para secar el suelo mojado, se sorprendió. Dirigió la vista hacia mí y al comprobar la herida que tenía en la palma de mi mano vino corriendo.

- ¿Cómo te has hecho eso?
- Había bajado a beber un vaso de agua, un noséqué se estampó en la ventana, me asusté y el vaso se me cayó al suelo. Me fui a agachar para recoger los vasos cuando Justin, que estaba detrás de mí, me llamó. Yo como no reconocí la voz, pues me asusté y caí al suelo apoyando la mano justo en los cachitos de cristal.

Lucas miró mi muñeca y casi, por telepatía, Justin la soltó y pasó a ser parte del recién llegado. Examinó la palma de la mano y chasqueó la lengua.

- Necesitarás que te lo cosa –dijo mirándome.
- ¿Cómo?
- Chaz –este se giró- Ves al baño que hay al lado de mi habitación y busca el botequín.

Éste en menos de dos segundos ya había desaparecido de la cocina. Desde aquí se escuchaban los chirridos de los escalones.

- ¿Tú me vas a coser la herida? –él asintió con la cabeza- Ni loca, llévame a un hospital.
- ¿Confías en mí?  -le miré y lentamente asentí- Pues déjame curarte.

Chaz llegó con lo que mi amigo y ahora mi médico le había mandado coger. Lo dejó a un lado de mi cuerpo y lo abrió. Al parecer no habían cosas tan típicas que te encontrarías en un botequín. Había hilo, pero era hilo especial. El de coser. Unas tijeras, y bueno, el resto os lo podéis imaginar.

- Primero te quitaré los pedacitos de cristal –me informó mientras cogía una pinza metálica.

Justin, que estaba en la esquina y de brazos cruzados mientras miraba la escena con la frente poblada de arrugas, suspiró.
Al notar el frío metal dentro de la herida me estremecí y retiré la mano de la de mi amigo.

- Por favor, quédate quieta –me pidió mientras volvía a coger mi muñeca.

La segunda punzada fue peor. Más profunda todavía. Fue dejando los pocos cachitos de cristal en un vaso sucio que había en la encimera. No era el mío, ya que el que yo había utilizado estaba roto.

Tercera vez que Lucas tocaba el interior de mi reciente herida con la punta de las pinzas. Solté un alarido de dolor. Justin esta vez vino hacia mí y me cogió la mano que tenía libre.

- Joder, Lucas –me quejé- Que duele mucho, tío.
- Pues aguanta –dijo cogiendo alcohol y un trozo de algodón- Ahora más te vale que no saques la mano, ¿queda claro?
- Sí, sí.

Presionó el algodón mojado en la herida y cerré los ojos mientras intentaba no gritar de dolor y escozor. Apreté la mano de Justin para intentar ‘desahogarme’.

- Como sigas así me tendrán que curar la mano a mí también –bromeó Justin.
- Lo siento –se la solté, pero él la volvió a coger.

Terminó de desinfectarme la herida y cogió de la caja una aguja. Hizo un par de cosas para esterilizarla. Metió el hilo por el diminuto agujero y se la quedó mirando.

- Espera –le paré antes de que hiciera nada- ¿Cómo mierda me vas a coser tú la herida? ¡Ni que fueras enfermero!

Él empezó a coser mi herida, me pilló desprevenida, por lo tanto solté un alarido. Él paró y me miró extrañado.

- ¡Serás cabrón! No me has avisado –y volvió a lo suyo- ¡Pero para ya!
- ¡___ , no grites! –me regañaron Justin y Lucas a la vez.

Yo los miré enfadada y después dirigí la vista a la pequeña aguja. Pequeña, sí, pero dolía muchísimo. Mientras me cosía la herida trataba de reprimir las lágrimas. Justin seguía a mi lado cogiéndome de la mano para tratar de tranquilizarme. Los chicos habían terminado de limpiar la cocina, por lo tanto miraban a Lucas curarme.

- ¿Cómo aprendiste a coser? –le pregunté para tratar de relajarme un poco.
- Como yo soy muy propenso a cortarme y tal, mi tío, que es médico en un hospital cerca de aquí, pues me enseñó –me miró y me sonrió.
- Te tendría que haber enseñado a hacer que no duela tanto –él soltó unas carcajadas.

Cerré los ojos y respiré hondo, ya que tenía ganas de llorar. La primera lágrima salió y noté a Justin agarrarme más fuerte la mano. Me besó el dorso de esta y segundos más tarde limpió mis lágrimas. Abrí los ojos y le sonreí como pude, pero el dolor era superior a mí. Lucas terminó y me preguntó si quería que me vendara la mano, le dije que no.

- Bueno, todos ha dormir –dijo Lucas.

Todos fuimos hacia nuestras habitaciones y cuando Justin y yo llegamos a la nuestra, éste me abrazó fuertemente. Traté de rodear su cuello con mis brazos, pero tenía miedo de hacerme daño en la mano o algo.

- Lo siento muchísimo –dijo cuando me soltó.
- ¿Sentirlo, por qué? –pregunté mientras cerraba la puerta y caminaba hacia la cama.

Él me seguía. Me senté en ella y abracé un cojín. Justin se puso delante de mí y me acarició las piernas mientras soltaba un largo suspiro.

- Me siento culpable por lo que te ha pasado.
- Tú no tienes la culpa de nada –le hice saber- Todo esto ha pasado por mi torpeza, nada más.
- Si yo no te hubiera seguido…
- Ya, y si yo no me hubiera levantado –me incliné hacia él y le levanté el mentón por la barbilla- Tú no tienes la culpa de nada, ¿vale?

No respondió, se dedicó a mirarme a los ojos.

- ¿Vale? –le volví a preguntar mientras esperaba una respuesta de su parte.
- Sí –respondió.

Le abracé y éste apoyó la cabeza en mi cuello, donde notaba fuertemente su respiración impactar en este. Rodeó mi espalda con sus brazos y le besé la cabeza tiernamente mientras le acariciaba el pelo. Cuando me separé de él le besé los labios y le cogí de la mano mientras lo arrastraba tras mi cuerpo caer en el colchón. Quedó encima de mí y me besó de nuevo, pero esta vez el beso fue más largo.

- Buenas noches –me susurró.
- Buenas noches, bobo –dije riendo mientras notaba como sus dedos recorrían mi piel lentamente y me provocaban cosquillas.

Se apartó de mí y apagó la luz. Le di la espalda y cerré los ojos. Éste rápidamente me pasó una pierna por encima de las mías y rodeó mi cintura como siempre solía hacer. De repente liberó una de sus manos y hecho mi pelo a un lado, dejándome el cuello libre. Dejó una hilera de besos por este hasta llegar al oído, donde sensualmente me mordió el lóbulo de la oreja.

- Te amo –me susurró.

Aun dándole la espalda le acaricié la mejilla, movió un poco la cabeza y la palma de mi mano rozaron sus labios, donde estos besaron mi mano.
Con una sonrisa en el rostro cerré los ojos y dormí profundamente abrazada por la persona más importante de mi corta vida.


|| A la mañana siguiente ||


|| Chaz ||

Desperté y Julia no estaba. Rápidamente quedé sentado en la cama para tener una mejor vista de la habitación. La recorrí con la mirada y, en un abrir y cerrar de ojos, esta abrió la puerta riendo y la cerró dando un portazo. Se apoyó en esta y se apartó el flequillo de la cara mientras dejaba que su cuerpo se resbalara lentamente hacia abajo.

- Buenos días –dije para que esta dejara de reírse.

Ella me miró y se calló. Me sonrió y se levantó para venir hacia mí. me dio un beso en la mejilla y se sentó en mis piernas.

- Buenos días –contestó muy alegremente.
- ¿Cuál es el motivo por tu alegre despertar? –pregunté mientras dejaba mis manos encima de las suyas.
- Le hemos gastado una broma a ___ –y acto seguido empezó a reírse.
- ¿Quiénes?
- Adriana y yo.
- Pues qué malas personas.
- Ha sido muy divertido –dijo al recordarlo.
- ¿Qué le habéis hecho?
- Bueno, Adriana como llevaba un camisón blanco y en su habitación hay muchos peluches, pues se parecía a “Anastasia” –dijo haciendo comillas con los dedos- En fin, que mientras dormías me llamó y fuimos a la habitación de los chicos. Me contó el plan y yo acepté. Llamé a la puerta y cuando escuché un ruido de la cama, cosa que me hizo pensar que ___ se había incorporado para ver qué pasaba, pues la abrí de modo que esta no viera que era yo la que la hacía –asentí con la cabeza para que continuara- Bueno, pues como la puerta estaba abierta, Adriana pasó por el pasillo lentamente con la cara tapada por el pelo mientras arrastraba un peluche.
- La madre que os parió.
- Eso no es todo –dijo- ___ empezó a llamar a Justin, le gritaba, le zarandeaba, y este no despertaba. Adriana y yo estábamos detrás de la puerta escuchándolo todo. Cuando ___ le dijo que había visto a Anastasia se despertó. Empezó a tranquilizarla, ya que esta había empezado a insultar a cualquier cosa que se le pasara por la mente.
- Sois de lo peor.
- Espera, espera –pidió haciendo un gesto con las manos- Justin dijo que era un producto de la imaginación de ___ , ya que anoche no había dormido nada. Entonces apareció Adriana por la habitación y como Justin no se lo esperaba, le lanzó un cojín en la cara, haciendo que Adriana cayera al suelo de culo.

Empecé a reírme al imaginarme a Justin con cara de susto y tirándole un cojín a la supuesta Anastasia.

- Cuando se enteraron que era una broma se levantaron para pegarnos, pero nos metimos rápidamente en nuestras habitaciones –Julia y yo empezamos a reírnos.
- Y yo sin enterarme, anda que me avisas.
- Es que estabas durmiendo y me daba pena despertarte –se excusó.
- ¿Soy mono cuando duermo?
- He dicho que me daba pena despertarte, no que seas mono durmiendo.
- Ah, vale, vale –me crucé de brazos haciéndome el ofendido.
- Que no, que es broma –dijo riendo- Eres muy mono cuando duermes.
 - ¿Sí? –pregunté sorprendido.
- Sí, sobre todo cuando se te pone el flequillo en la cara –dijo con un brillo en los ojos- Te lo tengo que apartar, y entonces se te ve la cara de niño bueno dormido.
- ¿En serio?
- Sí –ella echó a un lado mi flequillo con los dedos.
- No te creo –dije en un susurro.
- Te ves tierno cuando duermes –comentó ella sonriendo.

Le sonreí y esta dejó acariciarme el cabello. Dejó caer las manos, pero 
estas fueron a parar a mi vientre desnudo, ya que dormía sin camiseta. La habitación se había silenciado, no se oía nada más que mi respiración y la suya juntas, chocando en la cara del otro y haciendo que perdiera el control y la paciencia por besarse. Ella subió sus manos por mi pecho, acariciándolo. Hasta que al llegar a la altura del pecho separó las manos para que cada una fuera a rodear el cuello. Logró rodearlo y hacer que nuestras anatomías quedaran más cerca. Nuestras frentes se juntaron y, por lo tanto, nuestros labios casi se rozaban. Cerramos los ojos a la vez y justo cuando estos estaban por unirse…

- Chicos, Ana dice que bajéis a desayu… -giramos las cabezas a la vez y nos encontramos a ___ apoyada del pomo de la puerta y mirándonos con una sonrisa torcida.

Detrás de ella estaba Justin, que se acercaba a ella. Nosotros seguíamos en la misma posición, como si nos hubiésemos congelado en aquél momento. Bieber al vernos a mí y a Julia en el plan que estábamos, alzó el puño victorioso mientras bailaba y movía los labios para decir “así me gusta, Chaz, bésala”. Pero obviamente no hablaba para que ___ o Julia no se enterara, ya que esta miraba a su amiga.

- Bueno, ehm… -habló ___ - Podéis tardar un poco más.

Cerró la puerta y oímos las risas de ella y de su novio.

Julia y yo nos miramos algo avergonzados. Se levantó de mi regazo y se excusó con un “voy a cambiarme”. Entró al baño y salió así vestida http://www.polyvore.com/cgi/set?id=49104940&.locale=es. Se puso la gorra, al revés, lo que le daba un toque más sexy al atuendo. Cuando salió me miró, yo me había vestido de mientras.

- Respecto a lo de antes –dije mientras me acercaba a ella.
- Eh, no hay problema, ¿vale? –contestó con una sonrisa.
- No quiero incomodarte, ni nada.
- No lo haces –me tranquilizó.
- Bien –logré decir.
- Vamos a desayunar, anda –dijo señalando la puerta con la cabeza- Tengo hambre.
- Y yo –solté unas carcajadas- Vamos.

Le abrí la puerta y ella pasó por esta contoneando sus caderas. Cuando llegamos al piso de abajo, estaban todos sirviéndose el desayuno. Justin y ___ nos miraron y sonrieron pícaramente. Julia tomó asiento al lado de su amiga y cuando Ana iba a pasar por su lado a servirle la leche, le quitó la gorra de la cabeza.

- Señora, ¿qué hace? –preguntó bordemente mientras se la arrebataba de las manos.
- Nada de gorras en mi mesa –le contestó.
- Bueno, vale –la dejó en su regazo y cogió unas galletas.

Yo la tenía a mi lado sentada, así que podría desayunar mientras admiraba su piel tostada por el sol y el brillo de su pelo. Es preciosa, sí o sí.

- ¿Quieres? –me ofreció un par de galletas.
- No, gracias –dije sonriendo.
- Lo único que quiere es besarte –habló ___ mientras tosía. 
Se pensaba que así podía disimular lo que había dicho, y todo el mundo le había entendido.
- Pues aquí nada de besos, eh –nos regañó Ana.

Justin y ___ se miraron y sonrieron a la vez. Luego soltaron un par de carcajadas y cuando Ana estaba girada preparándose un café, se besaron en los labios.

- Uh, qué rebeldes –dijo Julia con sarcasmo.

Yo sólo reí mientras le daba un sorbo a mi leche. Ella me miró y me sonrió. Le devolví la sonrisa y ella me guiñó un ojo. No sé por qué hacia eso. ¿Quería provocarme? ¿Ponerme de los nervios? ¿Enloquecerme? Me ponía nervioso hiciera lo que hiciera. Cada gesto, cada mirada, cada palabra hacia mí. Le quería, le quería muchísimo. Y lo único que ahora deseaba era que los demás desaparecieran para poder decirle todo lo que sentía y poder besar aquellos labios tan perfectos que, minutos antes iban a ser totalmente míos.

___________

Hoy tampoco respondo comentarios, lo siento. Estoy publicando con prisas. Sorry.
¡Besos!