¿Cuántos somos ya?

30 de diciembre de 2011

Craziness for Mr. Bieber



¡Hoooooola! ¿Cómo estáis? Yo dentro de nada tengo que irme a casa de mi abuelita, así que lo haré rápido.
A ver, no sé si conocéis a Andee McCann , ella tiene una novela, no es suya, pero tiene el permiso para colgarla. Dice que le gustaría tener más lectoras y más comentarios.
Y digo yo, vosotros conocéis una novela nueva, que está GENIAL, y ella recibe lo que quiere, ¿qué os parece? Tiene 2O capítulos, y yo si fuera vosotras me lo leería. ¿Qué perdéis? ¿2O o 3O minutos? 
Gracias por todo, chicas. Os quiero


PD: Darle a la imagen y os iréis a la novela :)

29 de diciembre de 2011

Never let you go. {34}

OMB *-*

Dejé el móvil en la cama y me tumbé en ella. Sé que aún faltan muchos días para que me vaya a mi país, pero, ¿qué pasará ente Justin y yo después de esto? ¿Seguiremos en contacto, o nos olvidaremos? Está claro que yo no me pienso olvidar de la persona que en estos instantes ocupa mi corazón.

Me quedé un rato más en la cama pensando en mis cosas, hasta que la voz de Pattie me avisó para que apagara la luz. No me di cuenta de que ya eran las 2 de la mañana. Miré mi móvil confundida para asegurarme de que era esa hora. Y en efecto, eran las 2 de la mañana. Le di un beso en la mejilla a Pattie y me acosté.


|| Al día siguiente ||

Los gritos de los chicos en el jardín me despertaron. Abrí los ojos lentamente y me los fregué con la mano. Miré la hora y el móvil marcaba las 11 y media. Me levanté de la cama y la hice. Abrí el armario y me puse esto.

Bajé al piso de abajo a saludar a Pattie, pero ésta no estaba. Abrí la puerta de cristal del jardín y vi a los chicos sentados formando círculo.

- Buenos días, bella durmiente –dijo Christian.

Sonreí y les di un beso en la mejilla a cada uno. Me senté al lado de Justin y apoyé mi cabeza en su hombro. Seguía teniendo sueño.

- ¿A qué hora te dormiste? –preguntó Justin girando la cabeza para verme
- A las dos y algo –contesté seguido de un bostezo- ¿Dónde está tu madre?
- Ha ido a comprar –contestó mi amigo.

Me senté correctamente y observé a mis amigos con el ceño fruncido.

- ¿Qué hacíais?
- Hablar.
- Qué divertido –dije sarcásticamente mientras me tumbaba en el césped.
- Pues tú te tiras el día hablando –contestó Chaz.

Me desabroché la zapatilla y se la tiré en la cabeza.

- Qué agresividad –renegó éste dándome de nuevo la zapatilla.

Le dediqué una sonrisa de niña inocente y todos rieron. Se hizo el silencio durante unos segundos y suspiré. No me gustan los silencios.

- Baby, baby, baby oh –canté

Todos estallaron a risas. Justin lloraba, Caitlin estaba tirada en el césped.

- ¿Qué hice? –pregunté confusa
- Cantar –contestó Chris riendo
- ¿Y eso hace gracia?
- Que esté todo el mundo callado y que de repente una loca empiece a cantar Baby hace gracia –explicó Chaz.
- Bueno, ¿y qué queríais que cantase? Ehmm –me pensé la canción y después canté- Who says.. Eh.. –no me sabía la canción, así que la tatareé.
- Estás loca –dijo Justin riendo.
- ¡ME HE APRENDIDO UNA CANCIÓN TUYA! –exclamé acordándome del estribillo de una de sus canciones.

Justin me miró y sonrió.

- ¿Qué canción?
- No me sé el titulo, pero sé que dice “I close my eyes and I can see a better day” –canté una parte del estribillo.
- Pray –dijo Justin seguido de una sonrisa- ¿Cuándo te la aprendiste?
- Hace unos días. Vi que una belieber ponía esa parte de la canción y la busqué en Youtube.
- ¿Y te enganchaste a ella, no? –preguntó Cait.
- Sí –respondí riendo.
- Cántala –me pidió Justin
- Naaaa –exclamé riendo
- ¿Por qué? –preguntó Just.
- Me da vergüenza –dije con voz de niña pequeña mientras me tapaba la cara
- ¡Qué tierna! –exclamó mi amigo- Va, cántala

Solté una pequeña carcajada a causa de la bipolaridad de mi amigo. Tomé aire y canté. Pronto mis amigos se unieron y cantamos juntos la canción. Cuando terminamos, oímos unos aplausos que provenían de detrás nuestro. Era Pattie.

- ¡Otra, otra, otra! –vitoreó Pattie al ritmo de las palmadas.
- Mamá –se quejó Justin.
- Vale, ya me voy –dijo ésta. Y acto seguido entró en casa.
- ¿Y qué hacemos? –preguntó Chaz
- Ni idea –dije estirándome en el césped.

El tono de llamada de Justin empezó a sonar.

- Es Usher


|| Justin ||

#Llamada telefónica#
- ¡FELICIDADES BRO!
- ¿Qué pasa? Aun no es mi cumpleaños
- La canción Overboard ha sido todo un éxito.
- ¿En serio? –dije incrédulo
- ¡Sí! Miles de descargas.
- ¡Eso es genial!
- Por eso voy a hacer una fiesta para celebrarlo.
- ¿Cuándo? –pregunté emocionado.
- Pasado mañana. Tráete a tus amigos.
- Okay, bro’.
- Nos vemos, Justin. Bye
- Adiós.
#Fin de la llamada telefónica#

Guardé mi móvil en el bolsillo y sentí las miradas de mis amigos en mí.

- Usher dará una fiesta en su casa pasado mañana –me adelanté a las preguntas.

Los chicos esperaron más información.

- Y estáis todos invitados.
- ¡Wue! –exclamó ___- ¡Voy a una fiesta de Usher!

Los chicos empezaron a reírse.
Caitlin se levantó y cogió a ___ de las manos para que ésta se levantase.

- ¿Sabes qué quiere decir eso? –preguntó Cait
- ¡QUÉ HABRÁN TÍOS BUENOS! –chilló mi amiga animada

Fruncí el ceño. No pude evitar imaginarme a mi amiga besándose con otros chicos.

- No, idiota –Cait le pegó en el brazo- ¡HAY QUE IR DE COMPRAS!
- Al igual –contestó ___.
- ¡SÍ! Es genial.
- Pero si me tengo que comprar un vestido de esos finolis no me quedará dinero para nada más.
- Pues yo te lo pago –dije rápidamente
- JÁ – dijo mi amiga sarcásticamente- Justin, no voy a permitir que me pagues el vestido.
- Yo te lo pago –insistí.
- Que no.

Me levanté del suelo y me puse delante de ella.

- Yo te lo pago –contesté lentamente
- He dicho que no –se acercó más a mí, quedando a pocos centímetros de mi cara.
- ¡Bésala, bro’! –chilló Ryan.

Las mejillas de mi amiga pronto empezaron a cobrar un color más rosado de lo normal. Justo vino mi madre; se acercaba a ___ con un sobre blanco en la mano. La miré confundido y volví a fijarme en mi amiga, la cual estaba mirando a mi madre de la misma forma que había hecho yo anteriormente.

- Os habéis enterado de que Usher dará una fiesta, supongo –habló mi madre. Todos asentimos- Bien, yo ya lo sabía desde ayer, y justo tu madre llamó y se lo conté –esta vez se refería a ___- Me ha dado esto para ti.

Le entregó a mi amiga el sobre y ésta lo abrió.

- ¿Dinero?
- Para el vestido que te comprarás –le informó mi madre con una sonrisa.
- Wuuuuuuuue –alzó los brazos en forma de victoria y empezó a bailar de forma improvisada.
- Ahora sí que no le podrás comprar el vestido, bro’ –dijo Chris pasándome un brazo por los hombros.
- ¿Le ibas a comprar tú el vestido? –me preguntó mamá. Asentí- ¡Qué mono!
- Mañana nos vamos de compras, ¿de acuerdo? –le propuso Cait a ___.
- Claro –contestó ésta con una sonrisa.
- ¡Nosotros vamos! –chillamos todos al unísono
- ¡De eso nada! –contestaron las chicas- Solo iremos las dos juntas.
- Pero yo quiero ver tu vestido –dije haciéndole pucheros a ___.
- Ya me lo verás en la fiesta –respondió sacándome la lengua.

Mi madre se fue riendo y nos quedamos solos de nuevo en el jardín.

- Voy a ir a una fiesta de Usher –____ empezó a bailar de nuevo y Cait la siguió.


|| Al día siguiente ||

|| ___ ||

Cait dijo que pasaría a recogerme a las 15h. Ya habíamos comido hace rato, por lo tanto solo quedaba vestirme y esperar a que Cait viniese. Los chicos estaban en la habitación jugando a la Play 3.
Me duché y me puse esto.
CAPI 34. JB & TÚ

Dejé mi pelo suelto y fui a la habitación de Justin para que la espera no se me hiciese tan larga. Al entrar por la puerta, Ryan silbó. Justin le pegó un codazo en las costillas y reí.

- ¿Dónde vas tan guapa? –preguntó Justin
- Uh –dijeron los chicos.

Solté un par de carcajadas, pero en el fondo estaba avergonzada.

- Al centro comercial con Cait, ¿recuerdas?
- Se me había olvidado.
- Bueno, supongo que nos harás un pase de modelo cuando vuelvas, ¿no? –dijo Chaz.
- Ehm…. No –dije riendo
- Mala persona –se cruzó de brazos y me sacó la lengua.

Me acerqué a la cama a sentarme pero no había lugar, los chicos la ocupaban toda. Me iba a sentar en el suelo, pero las manos de Justin, que cogían mi cintura, me lo impidieron. Me atrajo a su regazo y me senté. Giré el rostro para sonreírle y darle un beso en la mejilla.

- ¡Uuuh! –exclamaron de nuevo los chicos.

Justin rodeó mi cintura y apoyó su cabeza en mi espalda, exactamente igual que cuando lo hizo Chris en la cafetería del estudio. Sentí un cosquilleo recorrerme todo el cuerpo. La imagen de Chris me vino a la mente. ¿Me gusta de verdad o es atracción? Vamos, yo creo que es atracción. A Chris lo veo más como un amor platónico, algo difícil de conseguir, ¿entendéis? En cambio con Justin…, es diferente. Estoy total y perdidamente enamorada de él. Sé perfectamente que él y yo nunca tendremos nada, pero, ¿no os ha pasado que siempre guardáis la esperanza dentro? ¿Que siempre hay algo dentro que os dice que sigáis intentándolo, que lo conseguiréis algún día? Bien, pues eso es lo que me pasaba a mí con Justin. No sé, es una sensación extraña la que siento cuando estoy con él. Una corriente eléctrica me recorre el cuerpo con el más mínimo contacto de mi piel con su piel. Definitivamente estoy enamorada de él. No sé si podré aguantar mucho tiempo así. No sé si se lo diré antes de que me marche de Atlanta. Creo que tengo que hacerlo, tengo que decirle que LO AMO antes de que me marche, porque ¿y si no lo vuelvo a ver nunca más?, ¿y si perdemos el contacto? Me muero si pasa eso. No quiero, definitivamente sería como si me faltase el oxigeno. Una angustia me invadió y decidí que ese era el mejor momento de dejar de pensar en ese tipo de cosas. Tengo que disfrutar al máximo el tiempo que me queda. Apenas ha pasado un mes. Pueden pasar muchísimas cosas antes de que me marche a mi país.

Un toqueteo de nudillos hizo que perdiera la concentración, que saliera de mi mundo y que por fin pudiese aterrizar en el mundo donde habitan personas normales y corrientes. Obvio que no me incluyo en esa etiqueta. Yo soy un poni.

- ¿Estás preparada para una tarde de compras? –preguntó Cait.

En lo único que me fijé fue en el pelo rubio ceniza que había detrás de ella. Chris me miraba con el ceño fruncido. Como si algo de mí le disgustase. Pronto comprendí que esa mirada se debía a como estaba sentada. Justin seguía rodeando mi cintura con sus brazos, y ésta vez, me apretó más fuerte a él. Como si yo fuese su salvación. Su puerto seguro. Como si…, Chris me fuese a raptar, y me alejase de los brazos de mi enamorado.

- Claro –contesté con una sonrisa.

Me levanté y le di un beso en la mejilla a cada uno.
Bajamos al piso de abajo y me despedí de Pattie. A fuera, había aparcado un coche. Me lo quedé mirando al ver que Caitlin se acercaba a él.

- Es mi padre, nos traerá al cc y nos vendrá a recoger –me informó. 

Asentí y me adentré en el vehículo. Caitlin iba como copiloto, enchufada al móvil. La mirada del padre de Caitlin que me observaba desde el espejo retrovisor, era severa, se mantenía firme en mis ojos. Las patas de gallo que se formaban en los ojos dejaban entender que ya era algo mayor. Las canas en las entradas de la cabeza. Sin embargo su rostro era infantil. Aun se dejaba ver el joven que llevaba dentro. Me recordaba un poco a Chris. Su boca pronto esbozó una sonrisa.

- Hola, supongo que te llamas ___, ¿verdad?
- Sí, un gusto –dije lo más educada posible.
- Cait me ha hablado mucho de ti –esbocé una sonrisa- Mi nombre es Will Beadles.

Se giró para mirarme y me tendió la mano.

- Encantada –se la estreché y nuestras miradas se cruzaron. En sus ojos pude ver simpatía, diversión, lo mismo que me transmitía Christian cuando nuestros ojos entablaban conexión.

Will se giró y puso en marcha el coche. De camino, Cait y yo íbamos hablando del estilo de vestido que queríamos comprarnos. Después de meditar mucho sobre el tipo de vestido que queríamos comprarnos llegamos a nuestro destino. Cait y yo bajamos del vehículo.

- Cait –Will llamó a su hija antes de que entrásemos por la puerta del cc- Llámame cuando quieras que te recoja.

Caitlin asintió y entramos en el edificio. Divagamos por miles de tiendas en busca del vestido perfecto, pero no encontramos nada. Entramos en una tienda que para mi gusto era un poco de vieja. Observamos los diferentes vestidos que habían, pero todos me sonaban como a gala de óscar, no a una fiesta. Caitlin encontró uno precioso.

- ¿Te gusta? –me preguntó acercándose a mí con el vestido en la mano.
- Me encanta. ¿Por qué no vas a probártelo?

Caitlin me hizo caso y se fue a los probadores. Yo la esperé fuera y cuando salió, giró sobre si misma.

- Estás preciosa –dije idolatrándola con la mirada.
- Gracias –se miró al espejo y se apartó el flequillo de la cara. Sonrió y se metió de nuevo a los probadores para cambiarse la ropa.

Cait pagó su vestido y fuimos a una zapatería a buscar unos zapatos que combinasen con el vestido de Caitlin.
Después de mucho buscar por fin encontramos los zapatos adecuados para ella.

- No encuentro nada, Caitlin –dije desesperada mientras pasábamos por una tienda de deportes.
- Tranquila, tan solo son las 7 de la tarde –me recordó enseñándome el reloj que llevaba en la muñeca.
- Llevamos 4 horas y no hemos encontrado nada.
- ¿Vamos a tomar algo y volvemos a buscar algo? –propuso con una sonrisa que hacía convencer a cualquiera.
- Sí, estoy deshidratada –dije riendo.

***

- Como no encuentre nada, será por tu culpa –le amenacé a Caitlin mientras me levantaba de la silla para volver a buscar algún vestido.
- ¿Por qué por mi culpa?
- Porque eres la única persona que va conmigo; si fuese Ryan, le echaría las culpas a Ryan. Pero como vas tú, las culpas para ti.
- ¿Te han dicho alguna vez que estás loca? –preguntó riendo mientras entrabamos a una tienda de ropa.
- Sí, algunas veces. Pero no les hago caso.

Estuvimos buscando un vestido en aquella gran tienda. No encontraba absolutamente nada, y comencé a desesperarme.

- ___, mira este –me llamó Caitlin desde la otra punta de la tienda.

Me acerqué a ella y sostuvo con las manos un bonito vestido.
Abrí los ojos impresionada y se lo cogí.

- Es precioso –dije lentamente, como si el vestido se estuviera apoderando de mi capacidad mental. Parecía realmente estúpida. Me había enamorado de aquél vestido.
- ¿A qué esperas? –preguntó Cait- ¡Ves a probártelo!

Reaccioné y caminé hacia el probador. Me quité la ropa y me puse aquél precioso vestido. Corrí la cortina y Cait se quedó sin habla al verme con la prenda de ropa puesta.

- Estás… Estás preciosa –dijo Caitlin observándome de arriba abajo.

Le sonreí y me metí de nuevo en el probador a cambiarme.

***

- No vemos mañana –dije antes de bajarme del coche.
- ___, mañana vendrás a mi casa para cambiarnos, ¿de acuerdo? –propuso Caitlin.
- Claro, ¿a qué hora me paso? –pregunté abriendo la puerta del coche.
- Si la fiesta es a las 9…, a las 7.

Asentí con la cabeza y me bajé del coche.

- Adiós, Will.

Saqué las llaves que me había dado Pattie antes de que me marchase y las introduje en la cerradura. Chris, Ryan, Chaz y Justin estaban en el sofá viendo la televisión mientras devoraban palomitas.

- Parecéis buitres –dije riendo mientras cruzaba el salón.
- ¡Tú! –me llamó Justin. Me giré y le dediqué una sonrisa- ¿A ver el vestido?

Negué con la cabeza a la vez que salía volando por las escaleras. Justin saltó del sofá y corrió detrás de mí.

- ¡Justin, te esperas a mañana! –grité mientras tiraba las dos bolsas en la cama y cerraba rápidamente la puerta de mi habitación.
- ¡Ni hablar, enséñamelo! –gritó mientras empujaba la puerta.

Puse el pestillo y me tumbé en la cama.

- ¡He puesto el pestillo, es inútil!
- Algún día tendrás que salir.
- Mañana, para ir a vestirme a casa de Cait.
- ¡Y para cenar! –dio otro empujón a la puerta.
- ¡Vas a romper la puerta, idiota! –chillé mientras soltaba unas carcajadas.
- ¡Déjame entrar!

Me levanté de la cama, cogí las bolsas y las guardé en la maleta. Metí la maleta en el armario y saqué el pestillo de la puerta.
Justin cayó al suelo y enseguida empecé a reírme.

- Ya estás dentro –dije soltando un par de carcajadas.
- Al menos dime como es el vestido –me pidió mientras se ponía de pie.
- Bonito –contesté encogiéndome de hombros.

Dio unas palmadas sarcásticamente.

- Si no fuese bonito no lo hubieses comprado.
- Me lo han regalado.
- ¿Y eso? –preguntó extrañado
- Por ser tan guapa –dije pestañeando rápidamente.
- Eres una idiota –me revolvió el pelo
- Y tú un bobo que casi se carga la puerta –le imité pero más basta.

Dejamos de despeinarnos mutuamente y reímos.

- Aish los tortolitos –dijo Ryan, mientras soltaba un suspiro.

___________

Vale, me he lucido con el capítulo. No os podéis quejar. Este ha sido el que más parrafadas ha tenido. Ofú. Me cansé y todo. Mira que a mí me gusta escribir, pero este es el que más me ha cansado. 
Aish, 45 seguidores, ¿sabéis que sois los mejores? Y más de 6.OOO visitas. Os amo, en serio.
Tengo fotos nuevas de JuBi *_* 
Ya las iré colgando en los capítulos.
Ah, y tengo nueva lectora, pero me parece que no tiene cuenta Blogger así que no me 'sigue' como vostras me seguís. Es una 'amiga' mía de Polyvore. Está la pobre más desesperada por que haya beso..., bueno, como todas, ¿no? lalala:$
Que en teoría el beso con Justin iba a ser.... buf..., tardaría muchos capítulos para que Justin os bese, pero no quise ser mala, y modifiqué un pelín la historia.
Ah, tengo una buena noticia. Redoble de tambores.... ¡Tengo pensado hacer otra historia! Pero más adelante, que ya tengo bastante con las dos. Tengo 6 capítulos hechos, y sí, es de Justin Bieber. Esa está a lo pim pam, ¿sabéis?, de que irá, cuanto tiempo tardaréis en salir con Justin, etc... También tengo otra historia pensada, pero esa posiblemente será MUUUUUUUCHO más adelante. O no sé, posiblemente la haré antes que la que tengo 6... shdjdhfevg. A TOMAR POR CULO. 
Cuando termine esta novela estar tranquilas porque seguiré escribiendo más fanfics de Justin. 
Bueno, no me enrollo más. Un beso a todas.

¡Bye!

27 de diciembre de 2011

Never let you go. {33}


Justin Bieber en Factor X 


- ¿Qué te parece Cait? –pregunté jugando con el vuelo del vestido.
- Estás preciosa –dijo una voz que no correspondía a la de mi amiga.

Levanté la vista y vi a Justin al lado de Cait, los dos sonrientes. Me ruboricé, y mis mejillas pronto empezaron a tomar un color un poco más rosado.

- Gracias.
- ¿Lo vas a comprar? –preguntó Chris que justo acababa de llegar.
- Ehm…
- Claro que lo comprará –contestó Caitlin por mí.

La miré confusa y asentí lentamente.
Entré de nuevo al vestidor para quitarme el vestido y ponerme mi ropa.
Fuimos a la caja a pagar y salimos de la tienda.

- ¿Dónde están Ryan y Chaz? –pregunté buscándolos con la mirada.
- Estaban en el supermercado –contestó Justin
- ¿En el supermercado? ¿Qué hacen ahí?
- No lo sé –respondió éste- Los vi en la parte de los perfumes.

Lo miré extrañada y negué con la cabeza.

- ¿No son esos? –preguntó Cait señalando a dos chicos que se acercaban a nosotros.
- Son esos –respondí riendo al ver que venían trotando y con una sonrisa en la cara.
- ¿Qué te has comprado? –preguntó Ryan al verme la bolsa en la mano
- ¿Cuántas colonias te has echado? –pregunté tapándome la nariz. Creo que se han pasado con las colonias.
- Ehmm…., muchas –respondió riendo
- Nos hemos echado todas las colonias de hombre que habían –dijo Chaz orgulloso
- Querrás decir todas las colonias de bebé –dijo Justin

Chaz le pegó un puñetazo en el hombro y nos echamos a reír.

- Justin, muévete. Las fans no tardarán en llegar y formar un caos –avisó Kenny.

¿Kenny? ¿Desde cuando lleva aquí?

- Dios, Kenny; no me había dado cuenta que estabas aquí –dije riendo
- Pues será que no abulta –contestó Justin dándole un codazo a Kenny en el estomago
- ¿Me estás llamando gordo? –preguntó su guardaespaldas
- No…, te estoy llamando hueso ancho –respondió Justin con voz de pito
- Corre si no quieres morir, Bieber –le amenazó Kenny

Los dos salieron corriendo y los demás no echamos a reír.

- ¿Vamos a ver más tiendas? –me preguntó Cait.
- Cait, algún día tu armario explotará –dijo Chris riendo
- Me compro otro armario, entonces –contestó Caitlin

Caminamos en busca de otras tiendas y los chicos nos acompañaron. Justin y Kenny no tardaron en encontrarnos.

***

Entramos en una tienda, que sino fuera por que había ropa, parecía una discoteca. Cait se fue a una parte donde la ropa era algo… ehm, escotada, provocativa. Miré a mi amiga confusa y la seguí.

- ¿No pensarás ponerte esto, verdad? –dije cogiéndole la minifalda negra que sujetaba.
- ¿Por qué no?
- Es demasiado corta –dije frunciendo el ceño.
- ¿Ahora eres mi madre para decirme qué tengo que ponerme? –caminó hasta una mesa que había a la derecha y cogió una camiseta.
- No, pero no quiero que te llamen cosas que no eres.
- ¿Qué clase de cosas? –preguntó dejando la camiseta en su sitio.
- ¿De verdad quieres oírlas?
- Por favor –dijo sarcásticamente
- Cait, no me importa lo que lleves; lo que me importa es lo que digan de ti. No quiero que digan que mi amiga se viste como una puta.

Me miró con el ceño fruncido y pronto se desvaneció, dándole lugar a una amplia sonrisa.

- Gracias por preocuparte por mí –dijo abrazándome
- De nada. Para eso están las amigas –le correspondí al abrazo

De pronto, notamos otros brazos. Nos separamos y vimos a Christian. Nos empezamos a reír.

- Yo también quería un abrazo –dijo Chris.
- Awww ¡Qué mono! –lo abracé de nuevo y por poco nos caemos.

***

- No te podrás quejar –dijo Justin ayudándome a colocar las 10 bolsas de ropa en el maletero del coche- te has comprado medio centro comercial.

Solté unas carcajadas y entramos en la furgoneta.
Kenny llevó a Cait y a Chris a su casa. Cuando aparcó delante de casa, salimos todos del coche. Justin me ayudó a llevar las bolsas a casa

- ¿Pero qué te has comprado? –preguntó Pattie al ver tantas bolsas.
- Algo de ropa –contesté riendo.
- Solo medio centro comercial –dijo Ryan sentándose en el sofá mientras abría una lata de Coca-Cola.
- Exagerado –dije entre dientes.

Justin me subió las bolsas a la habitación y se sentó en la cama. Saqué la ropa de las bolsas y la doblé, enseñándosela a mi amigo.

- Me encanta el vestido que te has comprado –dijo una vez que hube guardado toda la ropa.
- Y a mí, es precioso.

Mi móvil empezó a sonar y Justin se levantó de la cama.

- Te dejo –asentí y saqué el móvil del bolsillo.

Mi madre. Shit.

#Llamada telefónica#
- Hija, ¿Cuándo pensabas llamarme?
- Mamá, hablemos antes de ayer –dije rodando los ojos.
- ¿Y qué? Solo sé de ti por las noticias.
- No salgo tanto en las noticias –dije entre dientes.
- ¿Sabes cómo me enteré de que ayudaste a Justin a componer la canción? Por la entrevista con Ellen.
- Ah.
- ¿Cuándo pensabas contármelo?
- Se me pasó –dije riendo
- En fin. No importa, ¿cómo te lo estás pasando? –preguntó mi madre
- Bien, acabamos de llegar hace unos minutos del CC.
- ¿Te has comprado algo?
- Mucha ropa –dije riendo
- Cuidado, a ver si no te va a caber todo en la maleta cuando regreses.
- No me hables ahora de regresar. Queda mucho tiempo.
- ¿No quieres volver, verdad? –dijo mi madre entristecida.
- No es eso, pero me dará mucha lastima dejar a Justin y no volver a verlo nunca más.
- ¿Cómo que nunca más? Hija, podrás volver a verlo las veces que quieras.
- Te equivocas. Podré volver a verlo las veces que pueda, y que él tenga libre, mamá.
- ¿Te gusta Justin?
- ¿Qué? No, no me gusta Justin. ¿Cómo me va a gustar mi mejor amigo?
- Hija, no me mientras.
- Vale sí, pero solo un poco.
- Hija –dijo con tono cansino
- Vale no, me gusta mucho –hice unos segundos de silencio-, bueno bastante.

Mi madre soltó unas carcajadas.

- ¿Y papá? –pregunté
- Está trabajando. ¿Sabes que no le gusta que salgas tanto en la televisión?
- Pues que se acostumbre, porque últimamente será lo único que verá.
- Se me hace difícil creer que eres amiga de Justin Bieber –dijo mi madre
- Ni yo. Y mucho menos que esté en su casa.
- ¿Pattie es buena contigo? –qué pregunta mas absurda
- Mamá, es un cielo. Es la mujer más tierna y más…

Mi madre carraspeó la garganta.

- Después de ti, claro –dije riendo- Me trata genial.
- Me alegro. Más tarde la llamaré, hace días  no hablo con ella.
- ¿Cómo vas con tu inglés?
- Bueno, no está mal. Se me da mejor que antes.
- A mí me cuesta hablar las 24 horas del día en una lengua que no es la mía.
- ¿Haces el spanglish, no?
- Exacto –contesté riendo- Hay veces que me sale la mitad de la frase en inglés y la otra en español.
- Bueno, solo es práctica. Te tengo que dejar, hija. Va a venir tu tía dentro de un ratito y tengo que recoger un poco el salón.
- De acuerdo.
- Adiós, hija. Te quiero.
- Y yo a ti.
 #Fin de la llamada telefónica#

Dejé el móvil en la cama y me tumbé en ella. Sé que aún faltan muchos días para que me vaya a mi país, pero, ¿qué pasará ente Justin y yo después de esto? ¿Seguiremos en contacto, o nos olvidaremos? Está claro que yo no me pienso olvidar de la persona que en estos instantes ocupa mi corazón.

___________

Seguuundo capi! En el anterior no he tenido muchos comentarios, pero bueno. No me puedo quejar.
Ahora mismo mi Twitter está que echa humo. Beliebers vs Jonaticas. ¿El por qué?
Las Jonaticas crearon, bueno crearon, hicieron un TT, y al rato las Beliebers lo hicieron, pero con referencia a Bieber. Y ahí empezaron a decir que somos unas copionas, que no tenemos originalidad, etc. Llevo como dos horas discutiendo con miles de Jonaticas. En serio, que estresantes. Lo bueno es que dicen que las Beliebers tenemos envidia de las Jonaticas. Se, envidia de tu prima la pelá, ZORRA. Piden respeto y ellas son las primeras en faltarlo. Uuuuf, salgo cabreada del Twitter.
No iba a publicar el capítulo, pero me acordé de vosotras y pensé: "Ellas no tienen la culpa, Yasmina" Así que mira, aquí tenéis el capítulo.
Besos a todas.

Bye!

Never let you go. {32}

My friends say I'm a fool 
to think that you're the one for me ♥ 

|| Justin ||

Ya habían pasado unos días, y la canción de Overboard había salido. Hoy era viernes, y tenía una entrevista en Ellen, junto a Jessica, para hablar de la nueva canción. Los chicos estaban en casa, con Chris y Cait. En la camioneta de Kenny, reinaba el silencio. Como se notaba que no estaba ___ con nosotros. Ella ya habría entablado conversación de cualquier cosa.

Llegamos al plató y me mandaron a maquillaje. A mi lado estaba Jessica, tan sonriente que pensaba que en cualquier momento, se le quedaría la sonrisa para siempre.
Terminaron de maquillarnos y, Jessica y yo esperamos detrás del plató.
Un hombre de unos 40 años, con un pinganillo en la oreja se nos acercó.

- Bien, chicos, cuando Ellen empiece a insinuaros; diciendo por ejemplo: dos jóvenes con una gran voz, os tenéis que preparar. ¿De acuerdo? –asentimos- Primero aparecerás tú, Jessica –la señaló con el dedo- Y después tú –me señaló esta vez a mí- Eso es todo. Suerte –nos dio unas palmaditas en el hombro y se marchó.

Oímos los miles de gritos, silbidos y aplausos que provenían del plató. Ellen ya habrá salido. En cuanto oímos nuestros nombres aparecimos. Había muchísima gente. Me pregunto si los chicos están viendo el programa. Nos sentamos en nuestros respectivos asientos y comenzamos la entrevista.


|| ___ ||

- ¡Chicos, la entrevista de Justin! –les recordé bajando las escaleras corriendo.

Me senté en el sofá, casi aplastando a Chris por el salto. Cogí el mando de la televisión y la encendí. Justo apareció Justin hablando de su nueva canción Overboard.

- Dime, Justin, ¿es verdad que te ayudó una amiga a escribir la canción? –le preguntó Ellen.
- Sí –contestó sonriendo- Yo tenía parte de la canción hecha, pero me quedé bloqueado, y ___ me ayudó a completarla.
- ¿La chica que te llevaste de vacaciones? –preguntó Ellen
- Sí, esa misma –contestó Justin de nuevo con una sonrisa en su rostro.
- Y, Jessica. Háblanos de ti

***

- Un poco aburrida –dijo Chris cuando terminó la entrevista
- Tú si que eres un aburrido –reí mientras le daba un puñetazo en el hombro
- ¡Y tú una agresiva! –se tiró encima de mí y empezó a hacerme cosquillas.
- ¡Para, Chris! POR FAVOR PARA –pedí sin dejar de reír
- ¡Ruégamelo!
- ¡No, tengo dignidad! –dije riendo

Siguió haciéndome cosquillas y yo no paraba de reír. Los chicos nos miraban como si fuésemos perros verdes.

- ¡Para, por favor. Chris, para!
- ¡Ruégamelo! –volvió a repetir sin dejar de hacerme cosquillas
- ¡CHRISTIAN JACOB BEADLES, DEJA DE HACERME COSQUILLAS! –chillé

Éste paró enseguida y se sentó correctamente en el sofá. Los chicos estallaron a carcajadas. Caitlin prácticamente estaba en el suelo sin parar de reír.

- Eh, ya. No tiene gracia –dijo Chris cruzándose de brazos
- Tendrías que haber visto tu cara –exclamó Ryan riendo
- No tiene gracia –Chris bufó y se quedó mirando el suelo.
- Anda, enano. No te enfades –pasé un brazo por sus hombros y le di un beso en la mejilla- Pero tu cara de susto ha sido impresionante –añadí riendo
- Ya vale, lo he entendido.

Al rato llegaron Justin y Kenny.

-¡Justin! –exclamé mientras corría a abrazarle.

Él me correspondió al abrazó y preguntó:

- ¿Cómo he estado?
- Genial –dije separándome de él con una sonrisa.
- Hola hijo –Pattie le dio un beso en la mejilla y nos sentamos todos en el sofá a conversar.

Estaba en mi mundo de yupi. Divagando en mis pensamientos cuando el zarandeo de Chris me hizo aterrizar.

- ¿Hola? Tierra llamando a ___ –todo rieron menos yo, que aun estaba un poco desorbitada.
- ¿Qué te pasa? –preguntó Justin
- Aun no he ido de compras –contesté lentamente y con la mirada confusa

Todos estallaron a risas menos yo.

- Eh, no. Llevo aquí casi dos semanas y no me he comprado ropa. ¿Lo veis normal? –pregunté
- Sí –respondieron todos
- Pues yo no –dije cruzándome de brazos
- ¿Por qué no vamos todos al CC? –propuso Cait
- ¡Por favor! –pedí exageradamente mientras alzaba los brazos
- Pues vamos al CC –dijo Justin levantándose.
- Venga, que os llevo –dijo Kenny.

***

Cait y yo entramos en una tienda y los chicos en otra.

- Ai, amiga –Cait me pasó un brazo por los hombros y sonrió- ¿sabes que harías buena pareja con Chris?
- ¿No era que hacía buena pareja con Justin? –pregunté confusa
- Sí, también. Pero es que Justin es famoso, no tendría mucho tiempo…, demasiado follón –me explicó- En cambio con mi hermano…., pues no sé. Sería un poco más normal, ¿no crees?
- No sé, Cait. ¿A qué viene esto? –pregunté confusa
- Es que me he acordado del beso que tuviste con mi hermano.
- Burra –dije riendo.

Nos recorrimos toda la tienda, que al parecer era enorme, pero ENORME. Cait se fue a los vestidores a probarse unas cuantas camisetas. A mí, como no me había convencido nada me quedé esperándola fuera. Hasta que vi un vestido que me llamó la atención. Me levanté del asiento de donde estaba sentada y me acerqué a él. Era realmente precioso, y aunque no esté muy acostumbrada a llevar vestidos, éste sin duda me lo pondría sin renegar. Caitlin, que ya había salido del vestidor se acercó a mí.

- Pruébatelo –dijo cogiendo el vestido.
- ¿Crees que me quedará bien? –pregunté quitándoselo de las mano.
- Bien no, GENIAL –dijo remarcando la ultima palabra.

Caminé hasta el vestidor y corrí la cortina. Me quité la ropa y la dejé en un taburete que había ahí. Me puse el vestido y me miré en el espejo. 
Salí del vestidor mirándome el vestido.

- ¿Qué te parece Cait? –pregunté jugando con el vuelo del vestido.
- Estás preciosa –dijo una voz que no correspondía a la de mi amiga.

___________

Hoooooooola:) ¿Cómo estáis? Yo fenomenal. 
Ayer me dieron 30 euros, así por la faceeee! lalalalala:$
Por cierto, esta tarde publicaré el siguiente capítulo, ¿okei?
http://www.facebook.com/pages/Novelas-de-Justin-y-tu-Escritas-por-beliebers/111266092313052
Es de Ninu
Un beso a todas!

Bye!

26 de diciembre de 2011

Never let you go. {31}




|| Justin ||

- ¿Despertamos a ___? –preguntó Ryan
- Aun faltan 20 minutos para que se despierte, déjala dormir –contesté haciendo mi cama.
- Vamos, Justin. Si estás deseando que se despierte.
- Aparte son casi las 11 –me recordó Ryan
- Y aun faltan 20 minutos o así para que empiece a vestirse. Déjala –insistí de nuevo mientras colocaba la almohada.

Los chicos me ignoraron y salieron de la habitación.
Corrí detrás de ellos y cuando entré, ___ les estaba tirando cojines para que la dejaran dormir.

- ¡Veis! Os lo he dicho. Dejadla dormir –les recordé riendo
- ¡Idiotas! ¡Imbéciles! ¡Me habéis estropeado el sueño! ¡Os voy a matar! 

___ se levantó de la cama y persiguió a mis dos amigos. Los observé y no pude evitar reír. Correteaban por el pasillo como niños pequeños.
___ chocó con la pata de una mesita que había por ahí y se tiró al suelo. Fui corriendo hasta ella y me arrodillé.

- ¿Qué ha pasado? –pregunté nervioso al verla chillar como una loca
- ¡Mi uña! ¡Se me ha caído, seguro! ¡Seguro que se me ha caído! –chilló mientras se agarraba del pie- Todo por vuestra culpa –señaló a mis dos amigos, los cuales estaban en una esquina observándola y sin parar de reír.

Le quité la mano del pie y empecé a reírme.

- ¡No te rías! –me pegó un manotazo en el brazo- ¡Que me he quedado sin uña!
- No te has quedado sin uña, exagerada –dije sin parar de reír.
- Oh –se levantó y se colocó bien la camiseta- Ya lo sabía. Era para animar un poco el día.
- Anda, ves a cambiarte –dije señalando la puerta de su habitación.
- Aun no me has dicho buenos días –se cruzó de brazos y se puso seria.

Me acerqué a ella y le di tal abrazo que la levanté del suelo.

- Me gusta este buenos días –dijo cuando la solté. Me dio un beso en la mejilla y se metió en su habitación.

Miré a los chicos, los cuales ya habían parado de reírse.

- Está un pelín loca –dijo haciendo el gesto con los dedos.
- Por eso es mi mejor amiga –contesté riendo.

Bajamos a desayunar y mi madre nos preparó el desayuno.

- ¿Y ___? –preguntó mi madre
- Se está cambiando –respondí
- ¿Cuánto crees que tardará?
- No lo sé, mamá. Es una chica, así que puede que horas –dije riendo
- Pues entonces eres una chica, porque tú también tardas horas en vestirte –bromeó Chaz.

Todos reímos, incluso yo. Al rato unos pasos captaron mi atención. Giré la cabeza y vi a ___ bajando las escaleras. Iba guapísima.

- ¿Qué? –preguntó con una sonrisa torcida.
- Nada, nada –contesté riendo y volviéndome a girar
- Uuuuuuh, Justin –exclamaron los chicos.
- Callad, idiotas –les di un codazo a cada uno y seguí desayunando.

___ se sentó a desayunar y no pude evitar dejar de mirarla. Iba preciosa. Iba de color azul. Y me encanta cuando las chicas llevan azul. Resaltaba con sus preciosos ojos, que en ese momento eran azules. Su pelo ondulado caía por su cara, y cuando se lo apartaba para que se le viera el rostro, mi corazón daba un vuelco por completo.

- ¡Justin, que se te cae la baba! –Chaz me dio un golpecito en la barbilla y le pegué otro codazo en las costillas.

___ sonrió de lado y terminó de desayunar. Llamaron al timbre y me iba a levantar, pero ___ ya había abierto la puerta.

- ¡Cait! –se dieron un abrazo y empezaron a reír- ¿Cómo estás?
- Bien, ¿tú?
- Ahora bien. ¡Pensaba que iba a ser la única chica!

Las dos rieron y Cait entró para saludarnos a todos.
Me fijé en Chris, el cual estaba radiante de ver a mi amiga esperándolo en la puerta.

- Buenos días, enana –le dio un abrazo que la levantó del suelo.
- Y dale con enana –soltó una carcajada y éste le dio un beso en la mejilla.

Fruncí el ceño y para que no se me notasen los celos retiré la mesa. Los dos entraron en casa y se sentaron en el sofá.

***

Estábamos en la camioneta de Kenny. Éste estaba aparcando en la parte trasera del centro comercial para que las fans no formaran escandalo antes de comenzar el “concierto”. Lo pongo entre comillas porque no era exactamente un concierto. Bueno, quizás. Da igual.

Entramos todos por la puerta trasera, que daba a la sala de seguridad. Dentro estaba el dueño y unos cuantos guardias de seguridad, por si alguna belieber se ponía histérica, o algo por el estilo.

- Hola, señorito Bieber

Los chicos estallaron a risas cuando el dueño del centro comercial me dijo señorito Bieber.

- Justin, llámeme Justin –le tendí la mano y me la estrechó.
- Es un placer tenerte aquí de nuevo.
- Lo mismo digo –le sonreí
- Delante del Starbucks hay un pequeño escenario. Ahí actuarás, ¿de acuerdo?
- Claro –contesté sonriendo.
Como aun quedaban unos diez minutos nos sentamos en unos pequeños sofás que había ahí.

Estábamos cantando cualquier canción que se nos pasase por la cabeza. Cuando llegó la hora de que me subiese al “escenario” (en realidad no era ni un escenario, sino una pequeña plataforma) me marché de ahí. 

Los gritos empezaron a sonar cuando salí de aquella sala. Les di la mano a todas las beliebers que estaban en primera fila. Algunas lloraban, otras gritaban…, todo era un caos. Me estaba acostumbrando a que miles de adolescentes estuviesen locas por mí, pero aun me seguía sonando a cuento chino.

Algunas niñas pequeñas, de unos 6 o 7 años estaban en primera fila, para que así pudiesen ver mejor. Detrás, estaban las beliebers de mi edad, con miles de carteles, pancartas y posters. En cuanto cogí un micrófono para empezar a hablar el griterío aumentó.

- ¡Beliebers! –chillé- Calmaos por favor, calmaos.

Seguían gritando y solté un par de carcajadas.

- Es un placer volver a estar aquí, con vosotras. Cantar para mis beliebers es algo que me encanta y que disfruto muchísimo haciéndolo. Seguramente os lo habré dicho ya un par de veces, pero no me importa repetirlo; gracias por todo. Si no fuera por vosotras, mis beliebers, yo no estaría aquí. Posiblemente estaría en mi casa, en Canadá, con mis amigos. Muchísimas gracias por todo. Empezaré a cantar Baby, va por vosotras!

***

Me despedí de mis beliebers y volví a la salita donde estaban mis amigos. Durante el camino, firmé, me hice fotos, y abracé. Kenny iba detrás de mí por si alguna belieber intentaba algo más que un abrazo. Y no hablo de un beso en la mejilla, no.

Entré en la sala y en cuanto puse un pie dentro, todos empezaron a aplaudirme y a chillar como locos. Incluso ___, que se había puesto de pie y había empezado a silbar.

- ¡Ese Bieber como mola, se merece una ola! –gritó Christian.

Y acto seguido, todas las personas que estaban ahí, hicieron una ola con sus brazos. Estallé a carcajadas y corrieron a abrazarme.

- ¡Loco, lo hiciste genial! –me felicitó Ryan mientras me revolvía el pelo.
- Sí, las tenias a todas revolucionadas –dijo Chris riendo.

Se separaron de mí y me senté en el sofá junto a mi madre.

- Has cantado de fábula, hijo –me dio un beso en la mejilla y sonreí.

***

Salimos del centro comercial y los paparazis estaban en la salida, atosigándonos a flashes y a preguntas. ___ bajó la cabeza y escondió su cara con el flequillo. Entramos rápido en la camioneta y Kenny condujo hasta la casa de Chris y Cait. Después nos dejó al resto en mi casa. 

___________

¡Feliz San Esteban, chicas! Si tenéis algún familiar con ese nombre lo felicitáis de mi parte ahahaha. Ok, al tema.
Hacía unos cuantos días que no publicaba, y me sabía mal dejaros con las ganas de saber qué es lo que pasaba en el siguiente.
Tengo dos capítulos hechos, así que si veo que sois rápidas en comentar lo subo de inmediato.
Muchas gracias por todas las visitas y los comentarios. Os quiero:)